God
Versículos que mencionan a God
«Al Músico principal: Salmo: Cántico de David» A ti es plácida la alabanza en Sión, oh Dios; y a ti se pagarán los votos.
Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne.
Iniquidades prevalecen contra mí; mas tú perdonarás nuestras transgresiones.
Bienaventurado el que tú escogieres, e hicieres acercarse [a ti, para que] habite en tus atrios. Seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo.
Con tremendas cosas, en justicia, nos responderás tú, oh Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar.
Tú, el que afirma los montes con su poder, ceñido de valentía:
Por tanto, los moradores de los confines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces que se alegren las salidas de la mañana y de la tarde.
Visitas la tierra, y la riegas: En gran manera la enriqueces con el río de Dios, [que está] lleno de aguas; preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.
Haces que se empapen sus surcos, haces descender sus canales; la ablandas con lluvias, bendices sus renuevos.
Tú coronas el año con tu bondad; y tus nubes destilan grosura.
«Al Músico principal: Cántico: Salmo» Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra:
Cantad la gloria de su nombre; haced gloriosa su alabanza.
Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas [son] tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.
Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; cantarán a tu nombre. (Selah)
Venid, y ved las obras de Dios, temible en [sus] hechos para con los hijos de los hombres.
Volvió el mar en [tierra] seca; por el río pasaron a pie; allí en Él nos alegramos.
Él señorea con su poder para siempre; sus ojos atalayan sobre las naciones; los rebeldes no serán exaltados. (Selah)
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza.
Porque tú nos probaste, oh Dios: nos refinaste como se refina la plata.
Nos metiste en la red; pusiste aflicción en nuestros lomos.
Hombres hiciste cabalgar sobre nuestra cabeza; pasamos por el fuego y por el agua, pero nos sacaste a [un lugar de] abundancia.
Entraré en tu casa con holocaustos; te pagaré mis votos
Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que Él ha hecho a mi alma.
A Él clamé con mi boca, y exaltado fue con mi lengua.
Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.