God
Versículos que mencionan a God
Y sucedió que cuando Roboam se fortaleció y afirmó el reino, dejó la ley de Jehová, y con él todo Israel.
Y sucedió que en el quinto año del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén (por cuanto se habían rebelado contra Jehová),
Entonces el profeta Semaías vino a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así dice Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.
Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo [es] Jehová.
Y como vio Jehová que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré, sino que les daré alguna liberación y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac.
Pero serán sus siervos; para que sepan lo que es servirme a mí, y servir a los reinos de las naciones.
Subió, pues, Sisac, rey de Egipto, a Jerusalén, y tomó los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey; todo lo llevó: y tomó los escudos de oro que Salomón había hecho.
Y cuando el rey iba a la casa de Jehová, venían los de la guardia, y los traían y después los volvían a la cámara de la guardia.
Y como él se humilló, la ira de Jehová se apartó de él, para no destruirlo del todo; y también en Judá las cosas fueron bien.
Y Roboam se fortaleció en Jerusalén, y reinó; y [era] Roboam de cuarenta y un años cuando comenzó a reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalén, ciudad que escogió Jehová de todas las tribus de Israel, para poner en ella su nombre. Y el nombre de su madre [fue] Naama amonita.
E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová.
¿No sabéis vosotros, que Jehová, el Dios de Israel, dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos mediante pacto de sal?
Y ahora vosotros tratáis de fortificaros contra el reino de Jehová en mano de los hijos de David, porque [sois] muchos, y [tenéis] con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os hizo por dioses.
¿No echasteis vosotros a los sacerdotes de Jehová, a los hijos de Aarón, y a los levitas, y os habéis hecho sacerdotes a la manera de los pueblos de [otras] tierras, para que cualquiera venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de [los que] no [son] dioses?
Mas en cuanto a nosotros, Jehová [es] nuestro Dios, y no le hemos dejado; y los sacerdotes que ministran a Jehová [son] los hijos de Aarón, y los levitas en la obra;
los cuales queman para Jehová los holocaustos cada mañana y cada tarde, y el incienso aromático; y [ponen] los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde; porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová nuestro Dios; mas vosotros le habéis dejado.
Y he aquí Dios [está] con nosotros por cabeza, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová, el Dios de vuestros padres, porque no os irá bien.
Y como miró Judá, he aquí que [tenía] batalla delante y a las espaldas; por lo que clamaron a Jehová, y los sacerdotes tocaron las trompetas.
Entonces los de Judá alzaron grito; y así que ellos alzaron el grito, sucedió que Dios desbarató a Jeroboam y a todo Israel delante de Abías y de Judá:
Y huyeron los hijos de Israel delante de Judá, y Dios los entregó en sus manos.
Así fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo, y los hijos de Judá prevalecieron, porque se apoyaron en Jehová, el Dios de sus padres.
Y nunca más tuvo Jeroboam poderío en los días de Abías; y lo hirió Jehová, y murió.
Y Asa hizo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios.
y mandó a Judá que buscase a Jehová, el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos.
Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos años; porque Jehová le había dado reposo.