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Versículos bíblicos sobre War

639 versículos · 45 aspectos

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  1. Pero Jeroboam, hijo de Nabat, siervo de Salomón, hijo de David, se levantó y se rebeló contra su señor.

  2. Y se unieron a él unos hombres vanos, hijos de Belial, y pudieron más que Roboam, hijo de Salomón, porque Roboam era joven y tierno de corazón y no pudo defenderse de ellos.

  3. Y ahora vosotros tratáis de fortificaros contra el reino de Jehová en mano de los hijos de David, porque [sois] muchos, y [tenéis] con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os hizo por dioses.

  4. ¿No echasteis vosotros a los sacerdotes de Jehová, a los hijos de Aarón, y a los levitas, y os habéis hecho sacerdotes a la manera de los pueblos de [otras] tierras, para que cualquiera venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de [los que] no [son] dioses?

  5. Mas en cuanto a nosotros, Jehová [es] nuestro Dios, y no le hemos dejado; y los sacerdotes que ministran a Jehová [son] los hijos de Aarón, y los levitas en la obra;

  6. los cuales queman para Jehová los holocaustos cada mañana y cada tarde, y el incienso aromático; y [ponen] los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde; porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová nuestro Dios; mas vosotros le habéis dejado.

  7. Y he aquí Dios [está] con nosotros por cabeza, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová, el Dios de vuestros padres, porque no os irá bien.

  8. Y salió contra ellos Zera etíope con un ejército de mil millares y trescientos carros; y vino hasta Maresa.

  9. Y Asa, y el pueblo que [estaba] con él, los persiguieron hasta Gerar; y cayeron los etíopes hasta no quedar en ellos aliento; porque fueron deshechos delante de Jehová y de su ejército. Y les tomaron muy grande botín.

  10. Y una nación destruía a otra nación, y una ciudad a otra ciudad; porque Dios los turbó con toda clase de calamidades.

  11. Y el mensajero que había ido a llamar a Micaías, le habló, diciendo: He aquí las palabras de los profetas a una voz [anuncian] al rey bienes; yo, pues, te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien.

  12. Y dijo Micaías: Vive Jehová, que lo que mi Dios me dijere, eso hablaré. Y vino al rey.

  13. Y el rey le dijo: Micaías, ¿iremos a pelear contra Ramot de Galaad, o me estaré yo quieto? Y él respondió: Subid, que seréis prosperados, que serán entregados en vuestras manos.

  14. Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces te conjuraré por el nombre de Jehová que no me hables sino la verdad?

  15. Entonces él dijo: He visto a todo Israel dispersado por los montes como ovejas sin pastor; y dijo Jehová: Éstos no tienen señor; vuélvase cada uno en paz a su casa.

  16. Y sucedió que a la vuelta del año subió contra él el ejército de Siria; y vinieron a Judá y a Jerusalén, y destruyeron de entre la población a todos los principales del pueblo, y enviaron todo el despojo al rey a Damasco.

  17. Porque aunque el ejército de Siria había venido con poca gente, Jehová les entregó en sus manos un ejército muy numeroso; por cuanto habían dejado a Jehová, el Dios de sus padres. Y así ejecutaron juicio contra Joás.

  18. Porque Peka, hijo de Remalías, mató en Judá en un día a ciento veinte mil, todos hombres valientes, porque habían dejado a Jehová, el Dios de sus padres.

  19. por lo cual Jehová trajo contra ellos los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia.

  20. Temed vosotros delante de la espada; porque la ira [trae] el castigo de la espada, para que sepáis que hay un juicio.

  21. Él adiestra mis manos para la batalla, y el arco de acero será quebrado por mis brazos.

  22. Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales con nuestros ejércitos.

  23. Nos has hecho retroceder ante el enemigo, y los que nos aborrecían nos han saqueado para sí.

  24. Nos pusiste como a ovejas para comida, y nos esparciste entre las naciones.

  25. Has vendido a tu pueblo de balde, y no acrecentaste [tu riqueza] con su precio.