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Versículos bíblicos sobre War
Versículos clave
Pero Jeroboam, hijo de Nabat, siervo de Salomón, hijo de David, se levantó y se rebeló contra su señor.
Y se unieron a él unos hombres vanos, hijos de Belial, y pudieron más que Roboam, hijo de Salomón, porque Roboam era joven y tierno de corazón y no pudo defenderse de ellos.
Y ahora vosotros tratáis de fortificaros contra el reino de Jehová en mano de los hijos de David, porque [sois] muchos, y [tenéis] con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os hizo por dioses.
¿No echasteis vosotros a los sacerdotes de Jehová, a los hijos de Aarón, y a los levitas, y os habéis hecho sacerdotes a la manera de los pueblos de [otras] tierras, para que cualquiera venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de [los que] no [son] dioses?
Mas en cuanto a nosotros, Jehová [es] nuestro Dios, y no le hemos dejado; y los sacerdotes que ministran a Jehová [son] los hijos de Aarón, y los levitas en la obra;
los cuales queman para Jehová los holocaustos cada mañana y cada tarde, y el incienso aromático; y [ponen] los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde; porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová nuestro Dios; mas vosotros le habéis dejado.
Y he aquí Dios [está] con nosotros por cabeza, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová, el Dios de vuestros padres, porque no os irá bien.
Y salió contra ellos Zera etíope con un ejército de mil millares y trescientos carros; y vino hasta Maresa.
Y Asa, y el pueblo que [estaba] con él, los persiguieron hasta Gerar; y cayeron los etíopes hasta no quedar en ellos aliento; porque fueron deshechos delante de Jehová y de su ejército. Y les tomaron muy grande botín.
Y una nación destruía a otra nación, y una ciudad a otra ciudad; porque Dios los turbó con toda clase de calamidades.
Y el mensajero que había ido a llamar a Micaías, le habló, diciendo: He aquí las palabras de los profetas a una voz [anuncian] al rey bienes; yo, pues, te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien.
Y dijo Micaías: Vive Jehová, que lo que mi Dios me dijere, eso hablaré. Y vino al rey.
Y el rey le dijo: Micaías, ¿iremos a pelear contra Ramot de Galaad, o me estaré yo quieto? Y él respondió: Subid, que seréis prosperados, que serán entregados en vuestras manos.
Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces te conjuraré por el nombre de Jehová que no me hables sino la verdad?
Entonces él dijo: He visto a todo Israel dispersado por los montes como ovejas sin pastor; y dijo Jehová: Éstos no tienen señor; vuélvase cada uno en paz a su casa.
Y sucedió que a la vuelta del año subió contra él el ejército de Siria; y vinieron a Judá y a Jerusalén, y destruyeron de entre la población a todos los principales del pueblo, y enviaron todo el despojo al rey a Damasco.
Porque aunque el ejército de Siria había venido con poca gente, Jehová les entregó en sus manos un ejército muy numeroso; por cuanto habían dejado a Jehová, el Dios de sus padres. Y así ejecutaron juicio contra Joás.
Porque Peka, hijo de Remalías, mató en Judá en un día a ciento veinte mil, todos hombres valientes, porque habían dejado a Jehová, el Dios de sus padres.
por lo cual Jehová trajo contra ellos los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia.
Temed vosotros delante de la espada; porque la ira [trae] el castigo de la espada, para que sepáis que hay un juicio.
Él adiestra mis manos para la batalla, y el arco de acero será quebrado por mis brazos.
Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales con nuestros ejércitos.
Nos has hecho retroceder ante el enemigo, y los que nos aborrecían nos han saqueado para sí.
Nos pusiste como a ovejas para comida, y nos esparciste entre las naciones.
Has vendido a tu pueblo de balde, y no acrecentaste [tu riqueza] con su precio.