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Versículos bíblicos sobre Ships

79 versículos · 53 aspectos

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  1. De lino fino bordado de Egipto era tu cortina, para que te sirviese de vela; de azul y púrpura de las costas de Elisa era tu pabellón.

  2. Los moradores de Sidón y de Arvad fueron tus remeros; tus sabios, oh Tiro, [estaban] en ti; ellos fueron tus timoneles.

  3. Los ancianos de Gebal y sus expertos calafateadores reparaban tus junturas; todas las galeras del mar y los remeros de ellas estuvieron en ti para negociar contigo.

  4. Tus riquezas, tus mercancías, tu comercio, tus marineros, tus timoneles, tus calafateadores, los agentes de tus negocios y todos tus hombres de guerra que [hay] en ti, con toda tu compañía que en medio de ti se halla, caerán en medio de los mares el día de tu caída.

  5. Al estrépito de las voces de tus timoneles temblarán las costas.

  6. Y descenderán de sus naves todos los que toman remo; remeros, y todos los timoneles del mar se pararán en tierra:

  7. Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contristará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y actuará [contra éste]; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonan el santo pacto.

  8. Pero al cabo del tiempo el rey del sur se enfrentará con él; y el rey del norte se levantará contra él como tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchos navíos; y entrará por las tierras y desbordará, y pasará adelante.

  9. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope; y halló un navío que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en él para irse con ellos a Tarsis de delante de Jehová.

  10. Mas Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y se hizo una tan gran tempestad en el mar, que se pensó se rompería la nave.

  11. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que [había] en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás se había bajado a los lados del buque, y se había echado a dormir.

  12. Y el maestre de la nave vino a él y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá Dios tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.

  13. Y aquellos hombres trabajaron por tornar la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar iba a más, y se embravecía sobre ellos.

  14. Y pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo [hijo] de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.

  15. Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas azotaban la barca, de manera que ya se anegaba.

  16. Y Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y despertándole, le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

  17. Y aconteció, que estando Él junto al lago de Genezaret, la multitud se agolpaba sobre Él para oír la palabra de Dios.

  18. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.

  19. Y cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

  20. Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, hemos trabajado toda la noche, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

  21. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

  22. E hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

  23. Al ver [esto] Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

  24. Porque temor le había rodeado, y a todos los que estaban con él, a causa de la presa de los peces que habían tomado;

  25. Y cuando hubieron remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.