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Versículos bíblicos sobre Self-Righteousness

195 versículos · 30 aspectos

Versículos clave

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  1. He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios,

  2. y conoces [su] voluntad, y apruebas lo mejor; siendo instruido por la ley;

  3. y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas,

  4. instructor de los ignorantes, maestro de niños, que tienes la forma del conocimiento, y de la verdad en la ley.

  5. Por tanto, por las obras de la ley ninguna carne será justificada delante de Él; pues por la ley [es] el conocimiento del pecado.

  6. ¿Dónde, pues, [está] la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿De las obras? No, sino por la ley de la fe.

  7. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer su propia justicia, no se han sujetado a la justicia de Dios.

  8. Dirás entonces: Las ramas fueron quebradas para que yo fuese injertado.

  9. Bien; por su incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en pie. No te enaltezcas, antes teme.

  10. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, [mira], no sea que a ti tampoco te perdone.

  11. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;

  12. Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.

  13. Porque no el que se alaba a sí mismo, es aprobado; sino el que el Señor alaba.

  14. Porque si alguno piensa de sí que es algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

  15. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor a Cristo.

  16. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas [como] pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el cual lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, para ganar a Cristo,

  17. y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia, que es de la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

  18. a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, en conformidad a su muerte;

  19. Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de nada; y no conoces que tú eres un desventurado, y miserable, y pobre, y ciego, y desnudo.

  20. Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.