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Versículos bíblicos sobre Parables
Versículos clave
Y como el rey pasaba, él dio voces al rey, y dijo: Tu siervo salió entre la tropa; y he aquí apartándose uno, me trajo a un hombre, diciendo: Guarda a este hombre, y si por alguna razón él llegare a faltar, tu vida será por su vida, o pagarás un talento de plata.
Y como tu siervo estaba ocupado a una parte y a otra, él desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: Ésa [será] tu sentencia; tú la has pronunciado.
Pero él se quitó pronto la ceniza de sobre su rostro, y el rey de Israel conoció que [era] de los profetas.
Y él le dijo: Así dice Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por su vida, y tu pueblo por su pueblo.
Y Joás rey de Israel envió a Amasías rey de Judá esta respuesta: El cardo que [está] en el Líbano envió a decir al cedro que [está] en el Líbano: Da tu hija por esposa a mi hijo. Y pasaron las fieras que [están] en el Líbano, y hollaron el cardo.
Hiciste venir una vid de Egipto; echaste las gentes, y la plantaste.
Preparaste [el terreno] delante de ella, e hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.
Los montes fueron cubiertos de su sombra; y sus sarmientos [fueron como] cedros de Dios.
Extendió sus vástagos hasta el mar, y hasta el río sus renuevos.
¿Por qué has derribado sus vallados, de modo que la vendimien todos los que pasan por el camino?
La estropea el puerco montés, y la devora la bestia del campo.
Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora: Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,
y la planta que plantó tu diestra, y el renuevo que para ti afirmaste.
Está quemada a fuego, asolada: Perecen por la reprensión de tu rostro.
Ahora cantaré a mi amado, un canto a mi amado acerca de su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil.
La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.
Ahora, pues, moradores de Jerusalén y varones de Judá, juzgad entre mí y mi viña.
¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?
Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; derribaré su cerca y será hollada;
Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.
Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos [es] la casa de Israel, y los hombres de Judá su planta deliciosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.
En aquel día cantadle a ella, la viña del vino rojo.
Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.
Estad atentos, y oíd mi voz; estad atentos, y oíd mis palabras.
El que ara para sembrar, ¿arará todo el día; romperá y quebrará los terrones de la tierra?