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Versículos bíblicos sobre Lion
Versículos clave
Seis gradas tenía el trono; y la parte superior del trono era redonda por el respaldo, y tenía brazos en ambos lados del asiento; y al lado de los brazos estaban dos leones.
Y doce leones estaban allí, a uno y otro lado, sobre las seis gradas; en ningún otro reino se había hecho [trono] semejante.
Y yéndose, lo topó un león en el camino, y lo mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno estaba junto a él, y el león también estaba junto al cuerpo.
Y he aquí unos que pasaban, y vieron el cuerpo que estaba tirado en el camino, y el león que estaba junto al cuerpo; y vinieron y lo dijeron en la ciudad donde el viejo profeta habitaba.
Y oyéndolo el profeta que lo había hecho volver del camino, dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde a la palabra de Jehová; por tanto, Jehová lo ha entregado al león, que le ha destrozado y matado, conforme a la palabra que Jehová le había dicho.
Y habló a sus hijos, y les dijo: Enalbardadme un asno. Y ellos se lo enalbardaron.
Y él fue, y halló su cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león estaban junto al cuerpo; el león no había comido el cuerpo, ni dañado al asno.
Y aconteció al principio, cuando comenzaron a habitar allí, que no temiendo ellos a Jehová, envió Jehová contra ellos leones que mataron a [muchos] de ellos.
Entonces dijeron ellos al rey de Asiria: Las gentes que tú trasladaste y pusiste en las ciudades de Samaria, no conocen la costumbre del Dios de aquella tierra, y Él ha echado leones en [medio de] ellos, y he aquí los matan, porque no conocen la costumbre del Dios de la tierra.
Y tú levanta endecha sobre los príncipes de Israel.
Y dirás: ¡Cómo se echó entre los leones tu madre la leona! entre los leoncillos crió sus cachorros.
E hizo subir uno de sus cachorros; vino a ser leoncillo, y aprendió a capturar presa, y a devorar hombres.
Y las naciones oyeron de él; fue capturado en la trampa de ellas, y lo llevaron con grillos a la tierra de Egipto.
Y viendo ella que había esperado mucho tiempo, [y] que se perdía su esperanza, tomó otro de sus cachorros, [y] lo puso por leoncillo.
Y él andaba entre los leones; se hizo leoncillo, aprendió a capturar la presa, devoró hombres.
Y conoció sus lugares desolados, y arrasó sus ciudades; y fue desolada la tierra y su abundancia, a la voz de su rugido.
Y arremetieron contra él las gentes de las provincias de su alrededor, y extendieron sobre él su red; y en su foso fue capturado.
Y lo pusieron en jaula con cadenas, y lo llevaron al rey de Babilonia; lo metieron en fortalezas, para que su voz no se oyese más sobre los montes de Israel.
Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y [le] echaron en el foso de los leones. Y hablando el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, Él te librará.
Y fue traída una piedra, y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo, y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se cambiase.
Se fue luego el rey a su palacio, y pasó la noche en ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.
Entonces el rey se levantó muy de mañana, y fue aprisa al foso de los leones:
y llegándose cerca del foso llamó a voces a Daniel con voz triste. [Y] el rey habló a Daniel y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves ¿te ha podido librar de los leones?
Entonces habló Daniel con el rey: Oh rey, para siempre vive.
El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de Él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho ningún mal.