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Versículos bíblicos sobre Chastity: General references

44 versículos · 21 aspectos

Versículos sobre General references

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  1. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y el conocimiento fuere dulce a tu alma,

  2. la discreción te guardará, te preservará la inteligencia,

  3. Para librarte de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras;

  4. que abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios.

  5. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos.

  6. Todos los que a ella entraren, no volverán, ni tomarán los senderos de la vida.

  7. Para que andes por el camino de los buenos, y guardes las sendas de los justos.

  8. Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella;

  9. mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán desarraigados de ella.

  10. Bebe el agua de tu cisterna, y los raudales de tu propio pozo.

  11. Derrámense afuera tus fuentes, y tus corrientes de aguas por las calles.

  12. Sean para ti solo, y no para los extraños contigo.

  13. Sea bendito tu manantial; y alégrate con la esposa de tu juventud.

  14. Como cierva amada y graciosa gacela, sus pechos te satisfagan en todo tiempo; y en su amor recréate siempre.

  15. ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña?

  16. Pues que los caminos del hombre [están] ante los ojos de Jehová, y Él considera todas sus veredas.

  17. para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña.

  18. No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos;

  19. Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos.

  20. Guarda mis mandamientos, y vivirás, y mi ley como las niñas de tus ojos.

  21. Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón.

  22. Di a la sabiduría: Tú [eres] mi hermana; y a la inteligencia llama parienta;

  23. para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras.

  24. Los alimentos son para el vientre, y el vientre para los alimentos; pero tanto al uno como a los otros destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo.

  25. Y Dios, que resucitó al Señor, también a nosotros nos resucitará con su poder.