circa 800–400 BC
The Hebrew Prophets
God speaks through Isaiah, Jeremiah, and the minor prophets—calling Israel to repentance and foretelling the coming Messiah.
Versículos de este periodo
- Jeremías 26:8c. 610 a. C.
Y aconteció que cuando Jeremías terminó de hablar todo lo que Jehová le había mandado que hablase a todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás.
- Jeremías 26:9c. 610 a. C.
¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casa será como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no quedar morador? Y se juntó todo el pueblo contra Jeremías en la casa de Jehová.
- Jeremías 26:10c. 610 a. C.
Y los príncipes de Judá oyeron estas cosas, y subieron de la casa del rey a la casa de Jehová; y se sentaron en la entrada de la puerta nueva de [la casa] de Jehová.
- Jeremías 26:11c. 610 a. C.
Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas a los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos.
- Jeremías 26:12c. 610 a. C.
Y habló Jeremías a todos los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió a que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído.
- Jeremías 26:13c. 610 a. C.
Y ahora, mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y oíd la voz de Jehová vuestro Dios, y se arrepentirá Jehová del mal que ha hablado contra vosotros.
- Jeremías 26:14c. 610 a. C.
En lo que a mí toca, he aquí [estoy] en vuestras manos; haced de mí como mejor y más recto os pareciere.
- Jeremías 26:15c. 610 a. C.
Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad, y sobre sus moradores: porque en verdad Jehová me envió a vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos.
- Jeremías 26:16c. 610 a. C.
Y dijeron los príncipes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas. No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en nombre de Jehová nuestro Dios nos ha hablado.
- Jeremías 26:17c. 610 a. C.
Entonces se levantaron ciertos de los ancianos de la tierra, y hablaron a toda la asamblea del pueblo, diciendo:
- Jeremías 26:18c. 610 a. C.
Miqueas el morastita profetizó en tiempo de Ezequías, rey de Judá, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Sión será arada [como] un campo, y Jerusalén vendrá a ser montones, y el monte del templo en cumbres de bosque.
- Jeremías 26:19c. 610 a. C.
¿Acaso lo mataron Ezequías, rey de Judá, y todo Judá? ¿No temió a Jehová, y oró en presencia de Jehová, y Jehová se arrepintió del mal que había hablado contra ellos? ¿Haremos pues nosotros tan grande mal contra nuestras almas?
- Jeremías 26:20c. 610 a. C.
Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de Jehová, Urías, hijo de Semaías de Quiriat-jearim, el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra, conforme a todas las palabras de Jeremías:
- Jeremías 26:21c. 610 a. C.
Y oyó sus palabras el rey Joacim, y todos sus grandes, y todos sus príncipes, y el rey procuró matarle; lo cual entendiendo Urías, tuvo temor, y huyó, y se fue a Egipto:
- Jeremías 26:22c. 610 a. C.
Y el rey Joacim envió hombres a Egipto, a Elnatán, hijo de Acbor, y otros hombres con él, a Egipto;
- Jeremías 26:23c. 610 a. C.
los cuales sacaron a Urías de Egipto, y lo trajeron al rey Joacim, y lo hirió a espada, y echó su cuerpo en los sepulcros del vulgo.
- Jeremías 26:24c. 610 a. C.
Pero la mano de Ahicam, hijo de Safán era con Jeremías, para que no lo entregasen en las manos del pueblo para matarlo.
- Jeremías 27:1c. 595 a. C.
En el principio del reinado de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:
- Jeremías 27:2c. 595 a. C.
Jehová me ha dicho así: Hazte coyundas y yugos, y ponlos sobre tu cuello;
- Jeremías 27:3c. 595 a. C.
Y los enviarás al rey de Edom, y al rey de Moab, y al rey de los hijos de Amón, y al rey de Tiro, y al rey de Sidón, por mano de los mensajeros que vienen a Jerusalén a Sedequías, rey de Judá.
- Jeremías 27:4c. 595 a. C.
Y les mandarás que digan a sus señores: Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Así habéis de decir a vuestros señores:
- Jeremías 27:5c. 595 a. C.
Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que [están] sobre la faz de la tierra, con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien yo quise.
- Jeremías 27:6c. 595 a. C.
Y ahora yo he dado todas estas tierras en mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia, mi siervo, y aun las bestias del campo le he dado para que le sirvan.
- Jeremías 27:7c. 595 a. C.
Y todas las naciones le servirán a él, y a su hijo, y al hijo de su hijo, hasta que venga también el tiempo de su misma tierra; y entonces muchas naciones y grandes reyes se servirán de él.
- Jeremías 27:8c. 595 a. C.
Y sucederá, que la nación y el reino que no sirviere a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y que no pusiere su cuello debajo del yugo del rey de Babilonia, con espada y con hambre y con pestilencia castigaré a la tal gente, dice Jehová, hasta que los acabe yo por su mano.