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circa 800–400 BC

The Hebrew Prophets

God speaks through Isaiah, Jeremiah, and the minor prophets—calling Israel to repentance and foretelling the coming Messiah.

3,706 versículos · 14 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. Jeremías 4:3c. 612 a. C.

    Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Haced barbecho para vosotros, y no sembréis entre espinos.

  2. Jeremías 4:4c. 612 a. C.

    Circuncidaos para Jehová, y quitad los prepucios de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien [la] apague, por la maldad de vuestras obras.

  3. Jeremías 4:5c. 612 a. C.

    Anunciad en Judá, y haced oír en Jerusalén, y decid: Tocad trompeta en la tierra. Pregonad, juntaos, y decid: Reuníos, y entremos en las ciudades fortificadas.

  4. Jeremías 4:6c. 612 a. C.

    Alzad bandera en Sión, juntaos, no os detengáis; porque yo hago venir mal del norte, y destrucción grande.

  5. Jeremías 4:7c. 612 a. C.

    El león sube de su guarida, y el destructor de los gentiles viene en camino; ha salido de su lugar para tornar tu tierra en desolación; tus ciudades quedarán en ruinas, y sin morador.

  6. Jeremías 4:8c. 612 a. C.

    Por esto vestíos de cilicio, endechad y aullad; porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros.

  7. Jeremías 4:9c. 612 a. C.

    Y será en aquel día, dice Jehová, que desfallecerá el corazón del rey, y el corazón de los príncipes, y los sacerdotes estarán atónitos, y se maravillarán los profetas.

  8. Jeremías 4:10c. 612 a. C.

    Y dije: ¡Ay, ay, Jehová Dios! verdaderamente en gran manera has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: Paz tendréis; pues la espada ha venido hasta el alma.

  9. Jeremías 4:11c. 612 a. C.

    En aquel tiempo se dirá de este pueblo y de Jerusalén: Viento seco de las alturas del desierto vino a la hija de mi pueblo, no para aventar, ni para limpiar.

  10. Jeremías 4:12c. 612 a. C.

    Viento más vehemente que éste vendrá a mí; y ahora yo pronunciaré juicios contra ellos.

  11. Jeremías 4:13c. 612 a. C.

    He aquí que subirá como nube, y su carro como torbellino; sus caballos son más ligeros que las águilas. ¡Ay de nosotros, porque hemos sido saqueados!

  12. Jeremías 4:14c. 612 a. C.

    Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permanecerán en medio de ti los pensamientos de iniquidad?

  13. Jeremías 4:15c. 612 a. C.

    Porque una voz proclama desde Dan, y anuncia calamidad desde el monte de Efraín.

  14. Jeremías 4:16c. 612 a. C.

    Decid a las naciones; he aquí, haced oír sobre Jerusalén: Guardas vienen de tierra lejana, y darán su voz sobre las ciudades de Judá.

  15. Jeremías 4:17c. 612 a. C.

    Como guardas de campo, estuvieron contra ella en derredor, porque se rebeló contra mí, dice Jehová.

  16. Jeremías 4:18c. 612 a. C.

    Tu camino y tus obras te hicieron esto, ésta [es] tu maldad; por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón.

  17. Jeremías 4:19c. 612 a. C.

    ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.

  18. Jeremías 4:20c. 612 a. C.

    Destrucción tras destrucción es anunciada; porque toda la tierra es devastada; de repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis cortinas.

  19. Jeremías 4:21c. 612 a. C.

    ¿Hasta cuándo he de ver bandera [y] he de oír sonido de trompeta?

  20. Jeremías 4:22c. 612 a. C.

    Porque mi pueblo es necio; no me han conocido, [son] hijos ignorantes y sin entendimiento; [son] sabios para mal hacer, pero hacer el bien no lo saben.

  21. Jeremías 4:23c. 612 a. C.

    Miré la tierra, y he aquí que [estaba] desordenada y vacía; y los cielos, y no había en ellos luz.

  22. Jeremías 4:24c. 612 a. C.

    Miré los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruidos.

  23. Jeremías 4:25c. 612 a. C.

    Miré, y no [había] hombre alguno, y todas las aves del cielo se habían ido.

  24. Jeremías 4:26c. 612 a. C.

    Miré, y he aquí la tierra fértil [era] un desierto, y todas sus ciudades estaban asoladas a la presencia de Jehová, delante del furor de su ira.

  25. Jeremías 4:27c. 612 a. C.

    Porque así dice Jehová: Toda la tierra será asolada; mas no haré consumación.