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circa AD 30–62

The Early Church

Pentecost ignites a movement; Peter, Paul, and countless others carry the gospel from Jerusalem to the ends of the earth.

1,007 versículos · 1 libro abarcado

Versículos de este periodo

  1. Así que, si Dios les dio el mismo don también como a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?

  2. Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: De manera que también a los gentiles ha concedido Dios arrepentimiento para vida.

  3. Y los que habían sido esparcidos por causa de la persecución que se levantó con motivo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Chipre, y Antioquía, no predicando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos.

  4. Y de ellos había unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron a los griegos, predicando el evangelio del Señor Jesús.

  5. Y la mano del Señor estaba con ellos; y gran número creyó y se convirtió al Señor.

  6. Hechos 11:22c. 43 d. C.

    Y la noticia de estas cosas llegó a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.

  7. Hechos 11:23c. 43 d. C.

    El cual, cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen en el Señor.

  8. Hechos 11:24c. 43 d. C.

    Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe; y mucha gente fue añadida al Señor.

  9. Hechos 11:25c. 43 d. C.

    Y Bernabé partió a Tarso a buscar a Saulo;

  10. Hechos 11:26c. 43 d. C.

    y hallándole, le trajo a Antioquía. Y sucedió que por todo un año se congregaron allí con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez en Antioquía.

  11. Hechos 11:27c. 43 d. C.

    Y en aquellos días descendieron unos profetas de Jerusalén a Antioquía.

  12. Hechos 11:28c. 43 d. C.

    Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que había de haber una gran hambre en toda la tierra; lo cual sucedió en tiempo de Claudio César.

  13. Hechos 11:29c. 43 d. C.

    Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar ayuda a los hermanos que habitaban en Judea:

  14. Hechos 11:30c. 43 d. C.

    Lo cual también hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

  15. Hechos 12:1c. 44 d. C.

    Y en el mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarlos.

  16. Hechos 12:2c. 44 d. C.

    Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.

  17. Hechos 12:3c. 44 d. C.

    Y viendo que había agradado a los judíos, procedió para prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.

  18. Hechos 12:4c. 44 d. C.

    Y habiéndole prendido, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro cuadrillas de soldados para que le guardasen; queriendo sacarle al pueblo después de la pascua.

  19. Hechos 12:5c. 44 d. C.

    Así que, Pedro era guardado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

  20. Hechos 12:6c. 44 d. C.

    Y cuando Herodes había de sacarle, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta guardaban la cárcel.

  21. Hechos 12:7c. 44 d. C.

    Y he aquí, el ángel del Señor vino, y una luz resplandeció en la cárcel; y golpeando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

  22. Hechos 12:8c. 44 d. C.

    Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme.

  23. Hechos 12:9c. 44 d. C.

    Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía visión.

  24. Hechos 12:10c. 44 d. C.

    Y cuando pasaron la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salieron y pasaron una calle, y en seguida el ángel se apartó de él.

  25. Hechos 12:11c. 44 d. C.

    Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo en verdad que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.