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Jesus
También conocido como: Jesus Christ, Immanuel, Emmanuel, Christ
Versículos que mencionan a Jesus
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.
y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros a Dios, ofrenda y sacrificio de dulce fragancia.
Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora [sois] luz en el Señor: Andad como hijos de luz
aprobando lo que es agradable al Señor,
Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál [sea] la voluntad del Señor.
hablando entre vosotros con salmos, e himnos, y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.
Dando gracias siempre por todas las cosas a Dios y al Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.
Porque el marido es cabeza de la esposa, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y Él es el Salvador del cuerpo.
Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas [lo estén] a sus propios maridos en todo.
Maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella;
para santificarla limpiándola en el lavamiento del agua por la palabra,
para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.
Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y la cuida, como también el Señor a la iglesia;
porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
Este misterio grande es; mas yo hablo en cuanto a Cristo y a la iglesia.
Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo.
Y vosotros padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Siervos, obedeced a [vuestros] amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo.
No sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo la voluntad de Dios de corazón.
Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no a los hombres;
sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, [sea] siervo o [sea] libre.
Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que vuestro Señor también está en el cielo; y para Él no hay acepción de personas.