Versículos bíblicos sobre Walls of the Cities
Versículos clave
Todas éstas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y cerrojos; además de muchas otras ciudades sin muros.
Y las destruimos, como hicimos a Sehón, rey de Hesbón, destruyendo en toda ciudad a hombres, mujeres y niños.
Entonces ella los hizo descender con una cuerda por la ventana; porque su casa estaba a la pared del muro, y ella vivía en el muro.
Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-seán.
si el rey comenzare a enojarse, y te dijere: ¿Por qué os acercasteis tanto a la ciudad cuando peleabais? ¿No sabíais lo que suelen arrojar desde el muro?
Y vinieron y lo sitiaron en Abel de Bet-maaca, y pusieron baluarte contra la ciudad; y se apoyaba en el muro, y todo el pueblo que [estaba] con Joab golpeaba la muralla, para derribarla.
La cosa no es así; mas un hombre del monte de Efraín, que se llama Seba, hijo de Bicri, ha levantado su mano contra el rey David: entregad a ése solamente, y me iré de la ciudad. Y la mujer dijo a Joab: He aquí su cabeza te será arrojada desde el muro.
Y abriendo una brecha en [el muro de] la ciudad todos los hombres de guerra [huyeron] de noche por el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto a los huertos del rey, estando los caldeos alrededor de la ciudad; y [el rey] se fue por el camino del desierto.
E hicisteis foso entre los dos muros con las aguas del estanque antiguo; y no tuvisteis respeto al que lo hizo, ni mirasteis al que hace mucho tiempo lo labró.
Y tenía un muro grande y alto, [y] tenía doce puertas; y a las puertas, doce ángeles, y nombres escritos en ellas, que son [los nombres] de las doce tribus de los hijos de Israel.
Y el muro de la ciudad tenía doce fundamentos, y en ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.
Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos de medida de hombre, la cual es de ángel.
Y el material de su muro era [de] jaspe; y la ciudad [era] de oro puro, semejante al vidrio limpio;
y los fundamentos del muro de la ciudad estaban adornados de toda piedra preciosa. El primer fundamento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda;
el quinto, ónice; el sexto, sardio; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista.
Y las doce puertas [eran] doce perlas; cada una de las puertas era de una perla. Y la plaza de la ciudad [era] de oro puro, como vidrio transparente.