Skip to content

Versículos bíblicos sobre Tribute

72 versículos · 24 aspectos

Versículos clave

Filtrar por libro
  1. Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.

  2. Entonces les dijo: ¿De quién [es] esta imagen, y la inscripción?

  3. Le dijeron: De César. Entonces Él les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.

  4. Y oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.

  5. Y enviaron a Él algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le prendiesen en alguna palabra.

  6. Y viniendo ellos, le dijeron: Maestro, sabemos que eres veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que enseñas el camino de Dios en verdad: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos?

  7. Pero Él, conociendo la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme una moneda para que la vea.

  8. Y ellos se la trajeron. Y les dijo: ¿De quién [es] esta imagen e inscripción? Y ellos le dijeron: De César.

  9. Y respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de Él.

  10. Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado.

  11. Este empadronamiento primero fue hecho siendo Cirenio gobernador de Siria.

  12. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad.

  13. Y José también subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David;

  14. para ser empadronado con María su esposa, desposada con él, la cual estaba a punto de dar a luz.

  15. Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?

  16. Y él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.

  17. Y después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.

  18. En este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban acerca de los galileos, cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios.

  19. Y comenzaron a acusarle, diciendo: Hemos hallado que Éste pervierte la nación; y que prohíbe dar tributo a César, diciendo que Él mismo es Cristo; un Rey.

  20. Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del empadronamiento, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Éste también pereció; y todos los que le obedecían fueron dispersados.

  21. Pues por esto también pagáis los impuestos; porque son ministros de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

  22. Pagad, pues, a todos lo que debéis; al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que temor, temor; al que honra, honra.