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Versículos bíblicos sobre Judge
Versículos clave
Y una noche el hijo de esta mujer murió, porque ella se acostó sobre él.
Y ella se levantó a medianoche, y tomó a mi hijo de mi lado, mientras yo, tu sierva, dormía y lo puso en su regazo, y puso a su hijo muerto en mi regazo.
Y cuando yo me levanté por la mañana para dar el pecho a mi hijo, he aquí que estaba muerto; mas lo observé por la mañana, y vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz.
Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo [es] el que vive, y tu hijo [es] el muerto. Y la otra volvió a decir: No; tu hijo [es] el muerto, y mi hijo [es] el que vive. Así hablaban delante del rey.
El rey entonces dijo: Ésta dice: Mi hijo [es] el que vive, y tu hijo [es] el muerto; y la otra dice: No, mas tu hijo [es] el muerto, y mi hijo [es] el que vive.
Y dijo el rey: Traedme una espada. Y trajeron al rey una espada.
En seguida el rey dijo: Partid por medio al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra.
Entonces la mujer de quien [era] el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo.
Entonces el rey respondió y dijo: Dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis; ella [es] su madre.
Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey; y temieron al rey, porque vieron que [había] en él sabiduría de Dios para juzgar.
Y habló Eliseo a aquella mujer, a cuyo hijo él había hecho vivir, diciendo: Levántate y vete, tú y toda tu casa, a vivir donde pudieres; porque Jehová ha llamado al hambre, la cual también vendrá sobre la tierra por siete años.
Entonces la mujer se levantó, e hizo como el varón de Dios le dijo: y se fue ella con su familia y vivió en tierra de los filisteos siete años.
Y aconteció que cuando habían pasado los siete años, la mujer volvió de la tierra de los filisteos y fue a clamar al rey por su casa y por sus tierras.
Y el rey estaba hablando con Giezi, criado del varón de Dios, diciéndole: Te ruego que me cuentes todas las maravillas que ha hecho Eliseo.
Y sucedió que mientras él contaba al rey cómo había hecho vivir a un muerto, he aquí, la mujer a cuyo hijo él había hecho vivir, que clamaba al rey por su casa y por sus tierras. Entonces dijo Giezi: Rey señor mío, ésta [es] la mujer, y éste [es] su hijo, al cual Eliseo hizo vivir.
Y cuando el rey preguntó a la mujer, ella se lo contó. Entonces el rey le asignó un oficial, diciéndole: Haz que le devuelvan todas las cosas que eran suyas, y todo el fruto de su tierra desde el día que dejó el país hasta ahora.
Y puso jueces en la tierra, en todas las ciudades fortificadas de Judá, por todas las ciudades.
Y dijo a los jueces: Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual [está] con vosotros cuando juzgáis.
Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; guardad y haced; porque en Jehová nuestro Dios no [hay] iniquidad, ni acepción de personas, ni recibir cohecho.
También en Jerusalén Josafat puso [algunos] de los levitas y de los sacerdotes y de los padres de familias de Israel, para el juicio de Jehová, y para las controversias, cuando regresaron a Jerusalén.
Y les mandó, diciendo: Procederéis asimismo con temor de Jehová, con verdad, y con corazón íntegro.
En cualquier causa que viniere a vosotros de vuestros hermanos que habitan en las ciudades, entre sangre y sangre, entre ley y precepto, estatutos y derechos, habéis de amonestarles que no pequen contra Jehová, para que no venga ira sobre vosotros y sobre vuestros hermanos. Haciendo así no pecaréis.
«Al Músico principal: sobre No destruyas: Mictam de David» Oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?
Antes con el corazón obráis iniquidades: Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.
«Para Salomón» Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.