Versículos bíblicos sobre Covenants
Versículos clave
He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestra simiente después de vosotros;
Y con toda alma viviente que está con vosotros, de aves, de animales, y de toda bestia de la tierra que está con vosotros; desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.
Y estableceré mi pacto con vosotros, y no será exterminada ya más toda carne con aguas de diluvio; ni habrá más diluvio para destruir la tierra.
Y le dijo: Apártame una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.
Y tomó él todas estas cosas, y las partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra; mas no partió las aves.
Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba.
Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el pavor de una grande oscuridad cayó sobre él.
Entonces dijo a Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá a los [de allí] y será afligida por cuatrocientos años.
Mas también a la nación a quien servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con grande riqueza.
Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.
Y en la cuarta generación volverán acá; porque la maldad del amorreo aún no [ha llegado] a su colmo.
Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se dejó ver un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasó por entre los animales divididos.
Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dio a Abimelec; e hicieron ambos alianza.
Y puso Abraham siete corderas del rebaño aparte.
Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan esas siete corderas que has puesto aparte?
Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cavé este pozo.
Y respondió Efrón a Abraham, diciéndole:
Señor mío, escúchame: la tierra [vale] cuatrocientos siclos de plata; ¿qué es esto entre tú y yo? Entierra, pues, tu muerta.
Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo, oyéndolo los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.
Y lo llamó Labán Jegar Sahaduta; y lo llamó Jacob Galaad.
Porque Labán dijo: Este majano [es] testigo hoy entre tú y yo; por eso fue llamado su nombre Galaad.
Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre tú y yo, cuando nos hayamos apartado el uno del otro.
Si afligieres a mis hijas, o si tomares [otras] esposas además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre tú y yo.
Dijo más Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí esta columna, que he erigido entre tú y yo.
Testigo [sea] este majano, y testigo [sea] esta columna, que ni yo pasaré contra ti este majano, ni tú pasarás contra mí este majano ni esta columna, para mal.