circa 1010–970 BC
The Reign of David
David unites the tribes, conquers Jerusalem, and establishes Israel's golden age—even through deep personal failure.
Versículos de este periodo
- 1 Crónicas 11:42c. 1055 a. C.
Adina, hijo de Siza rubenita, príncipe de los rubenitas, y con él treinta;
- 1 Crónicas 11:43c. 1055 a. C.
Hanán, hijo de Maaca, y Josafat mitnita;
- 1 Crónicas 11:44c. 1055 a. C.
Uzías astarotita, Sama y Jeiel hijos de Hotam aroerita;
- 1 Crónicas 11:45c. 1055 a. C.
Jediael, hijo de Simri, y Joha su hermano, tizita;
- 1 Crónicas 11:46c. 1055 a. C.
Eliel de Mahavi, Jeribai y Josabía hijos de Elnaam, e Itma moabita;
- 1 Crónicas 11:47c. 1055 a. C.
Eliel, y Obed, y Jasiel el mesobaíta.
Éstos [son] los que vinieron a David a Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl, hijo de Cis, y [eran] de los valientes ayudadores de la guerra.
[Estaban] armados de arcos, y usaban de ambas manos para [tirar] piedras con honda, y saetas con arco. De los hermanos de Saúl de Benjamín:
El principal Ahiezer, después Joás, hijos de Semaa gabaatita; y Jeziel, y Pelet, hijos de Azmavet, y Beraca, y Jehú anatotita;
e Ismaías gabaonita, valiente entre los treinta, y más que los treinta; y Jeremías, Jahaziel, Johanán, Jozabad gederatita,
Eluzai, y Jerimot, Bealías, Semarías, y Sefatías harufita;
Elcana, e Isías, y Azareel, y Joezer, y Jasobam, de Coré;
y Joela, y Zebadías, hijos de Jeroham de Gedor.
También de los de Gad se pasaron a David, estando en la fortaleza en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, dispuestos a hacerlo con escudo y lanza; sus rostros [eran como] rostros de leones, y [eran] ligeros como las gacelas sobre los montes.
Ezer el primero, Abdías el segundo, Eliab el tercero,
Mismana el cuarto, Jeremías el quinto,
Atai el sexto, Eliel el séptimo,
Johanán el octavo, Elzabad el noveno,
Jeremías el décimo, Macbani el undécimo.
Éstos [fueron] capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor [tenía] cargo de cien hombres, y el mayor de mil.
Éstos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando había salido sobre todas sus riberas; e hicieron huir a todos [los] de los valles al oriente y al poniente.
Asimismo algunos de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron a David a la fortaleza.
Y David salió a ellos, y les habló diciendo: Si habéis venido a mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si para traicionarme en pro de mis enemigos, siendo mis manos sin iniquidad, véalo el Dios de nuestros padres, y lo demande.
Entonces el Espíritu invistió a Amasai, príncipe de treinta, [y dijo]: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores; pues que también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y los puso entre los capitanes de la cuadrilla.
También se pasaron a David [algunos] de Manasés, cuando vino con los filisteos a la batalla contra Saúl; pero no les ayudaron, porque los príncipes de los filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: Con [peligro] de nuestras cabezas se pasará a su señor Saúl.