circa AD 48–96
Letters to the Churches
Paul and other apostles write to strengthen, correct, and encourage the scattered churches across the Roman world.
Versículos de este periodo
- Colosenses 1:16c. 64 d. C.
Porque por Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en el cielo y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por Él y para Él.
- Colosenses 1:17c. 64 d. C.
Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas por Él subsisten;
- Colosenses 1:18c. 64 d. C.
y Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia; el que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia,
- Colosenses 1:19c. 64 d. C.
por cuanto agradó [al Padre] que en Él habitase toda plenitud,
- Colosenses 1:20c. 64 d. C.
y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo; así las que [están] en la tierra como las que [están] en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
- Colosenses 1:21c. 64 d. C.
Y también a vosotros, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en [vuestra] mente por las malas obras, ahora [os] ha reconciliado
- Colosenses 1:22c. 64 d. C.
en su cuerpo de carne, mediante la muerte; para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de Él;
- Colosenses 1:23c. 64 d. C.
si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual es predicado a toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.
- Colosenses 1:24c. 64 d. C.
Que ahora me regocijo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia,
- Colosenses 1:25c. 64 d. C.
de la cual fui hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fue dada para con vosotros, para cumplir la palabra de Dios,
- Colosenses 1:26c. 64 d. C.
el misterio que había estado oculto desde los siglos y por generaciones, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
- Colosenses 1:27c. 64 d. C.
a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.
- Colosenses 1:28c. 64 d. C.
A quien nosotros predicamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.
- Colosenses 1:29c. 64 d. C.
Por lo cual también trabajo, luchando según su poder, el cual obra poderosamente en mí.
- Colosenses 2:1c. 64 d. C.
Mas quiero que sepáis cuán grande lucha sostengo por vosotros, y [por] los que están en Laodicea, y [por] todos los que nunca han visto mi rostro en la carne;
- Colosenses 2:2c. 64 d. C.
para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta [alcanzar] todas las riquezas de la plena seguridad del entendimiento; a fin de conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo,
- Colosenses 2:3c. 64 d. C.
en quien están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.
- Colosenses 2:4c. 64 d. C.
Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.
- Colosenses 2:5c. 64 d. C.
Porque aunque esté ausente en la carne, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
- Colosenses 2:6c. 64 d. C.
Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él;
- Colosenses 2:7c. 64 d. C.
arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias.
- Colosenses 2:8c. 64 d. C.
Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
- Colosenses 2:9c. 64 d. C.
Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
- Colosenses 2:10c. 64 d. C.
y vosotros estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad.
- Colosenses 2:11c. 64 d. C.
En quien también sois circuncidados de circuncisión no hecha de mano, en el despojamiento del cuerpo del pecado de la carne, en la circuncisión de Cristo.