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Damascus
También conocido como: Syria-damascus
33.5100, 36.3100 Ver en Google Maps
Versículos que mencionan a Damascus
¿No [es] Calno como Carquemis, Hamat como Arfad, y Samaria como Damasco?
Carga de Damasco. He aquí que Damasco dejará de [ser] ciudad, y será un montón de ruinas.
Y cesará la fortaleza de Efraín, y el reino de Damasco; y el remanente de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos.
Acerca de Damasco. Se confundió Hamat, y Arfad, porque oyeron malas nuevas: se derritieron en aguas de desmayo, no pueden sosegarse.
Se desmayó Damasco, se volvió para huir, y le tomó temblor: angustia y dolores le tomaron, como de mujer que está de parto.
Y haré encender fuego en el muro de Damasco, y consumirá las casas de Benadad.
Damasco, [era] tu mercader por la multitud de tus productos, por la abundancia de toda riqueza, con vino de Helbón y lana blanca.
Hamat, Berota, Sibrahim, que [está] entre el término de Damasco y el término de Hamat; Hazar-haticón, que [es] el término de Haurán.
Y será el término del norte desde el mar de Hazar-enán al término de Damasco al norte, y al término de Hamat al lado del norte.
Y el lado oriente lo mediréis por medio de Haurán y de Damasco, y de Galaad y de la tierra de Israel, al Jordán; desde el término hasta el mar del oriente; este es el lado oriental.
Y éstos [son] los nombres de las tribus: Desde el extremo norte por la vía de Hetlón viniendo a Hamat, Hazar-enán, al término de Damasco, al norte, al término de Hamat; tendrá Dan una [porción], desde el lado oriental hasta el occidental.
Así dice Jehová: Por tres pecados de Damasco, y por el cuarto, no revocaré [su castigo]; porque trillaron a Galaad con trillos de hierro.
Y quebraré la barra de Damasco, y cortaré a los moradores del valle de Avén, y al que empuña el cetro de Bet-edén; y el pueblo de Aram será trasportado a Kir, dice Jehová.
Por tanto, os haré trasportar más allá de Damasco, ha dicho Jehová, cuyo nombre [es] Dios de los ejércitos.
Carga de la palabra de Jehová contra la tierra de Hadrac, y de Damasco, su reposo; cuando los ojos de los hombres y de todas las tribus de Israel se vuelvan a Jehová.
y pidió de él cartas para las sinagogas de Damasco, para que si hallase algunos de este Camino, ya fuesen hombres o mujeres, los trajese presos a Jerusalén.
Y yendo él por el camino, al acercarse a Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo;
Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole de la mano, lo trajeron a Damasco.
Y había un discípulo en Damasco llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.
Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Éste, es el Cristo.
Entonces Bernabé, tomándole, le trajo a los apóstoles, y les contó cómo había visto al Señor en el camino, y que Él le había hablado, y cómo en Damasco había predicado con denuedo en el nombre de Jesús.
como también el sumo sacerdote me es testigo, y todos los ancianos; de los cuales también recibí cartas para con los hermanos; e iba a Damasco para traer presos a Jerusalén a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados.
Y aconteció que cuando hacía mi jornada, y llegaba cerca de Damasco, como a mediodía, repentinamente resplandeció del cielo una gran luz que me rodeó;
Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas.