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Versículos bíblicos sobre Parables

452 versículos · 74 aspectos

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  1. Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá abundancia; mas al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

  2. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

  3. Y si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.

  4. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.

  5. Nadie puede entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no ata al hombre fuerte, y entonces podrá saquear su casa.

  6. Y les dijo: ¿Se trae el candil para ponerse debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerse en el candelero?

  7. Y dijo: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra;

  8. y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin saber él cómo.

  9. Porque de suyo fructifica la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga.

  10. Y cuando ha dado el fruto, en seguida se mete la hoz, porque la siega es llegada.

  11. [Porque el Hijo del Hombre es] como el hombre que partió lejos, el cual dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.

  12. Velad, pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa ha de venir; si a la tarde, o a la media noche, o al canto del gallo, o al amanecer;

  13. no sea que viniendo de repente, os halle durmiendo.

  14. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.

  15. Y les dijo una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

  16. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no miras la viga que está en tu propio ojo?

  17. ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, cuando tú mismo no miras la viga que está en tu propio ojo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

  18. Porque el árbol bueno no da mal fruto; ni el árbol malo da buen fruto.

  19. Pues cada árbol por su fruto es conocido. Porque no cosechan higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas.

  20. El hombre bueno del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.

  21. Un acreedor tenía dos deudores; el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;

  22. y no teniendo éstos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?

  23. Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que [aquel] a quien le perdonó más. Y Él le dijo: Rectamente has juzgado.

  24. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no me diste agua para mis pies; mas ésta ha lavado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con los cabellos de su cabeza.

  25. No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.