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Versículos bíblicos sobre Ministers

201 versículos · 118 aspectos

Versículos clave

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  1. Le dijo la tercera vez: Simón, [hijo] de Jonás, ¿me amas? Pedro, entristecido de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? Le dijo: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

  2. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

  3. Id, y puestos en pie en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida.

  4. Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.

  5. Pero los que fueron esparcidos, iban por todas partes predicando la palabra.

  6. Entonces Felipe descendió a la ciudad de Samaria, y les predicaba a Cristo.

  7. Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta Escritura, le predicó el evangelio de Jesús.

  8. El cual, cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen en el Señor.

  9. Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía ciertos profetas y maestros; Bernabé, y Simón el que se llamaba Niger, y Lucio cireneo, y Manahén, que había sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.

  10. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Separadme a Bernabé y a Saulo para la obra para la cual los he llamado.

  11. Así que ellos, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia; y de allí navegaron a Chipre.

  12. confirmando el alma de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe; y [diciéndoles] que es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios

  13. sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;

  14. y cómo nada que [os] fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,

  15. testificando a los judíos y a los griegos arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.

  16. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

  17. porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.

  18. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual Él compró con su propia sangre.

  19. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno.

  20. No he codiciado plata, u oro, o vestidura de nadie.

  21. predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, con toda confianza y sin impedimento.

  22. Pablo, siervo de Jesucristo, llamado [a ser] apóstol, apartado para el evangelio de Dios,

  23. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

  24. ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, que predican el evangelio de los bienes!

  25. con potencia de milagros y prodigios, por el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.