Versículos bíblicos sobre Love to Man
Versículos clave
Si estorbé el contento de los pobres, e hice desfallecer los ojos de la viuda;
Y si comí mi bocado solo, y no comió de él el huérfano
(Porque desde mi juventud creció conmigo como [con] un padre, y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda);
Si he visto a alguno perecer por falta de ropa, o al menesteroso sin abrigo;
si no me bendijeron sus lomos, y del vellón de mis ovejas no se calentaron;
si alcé contra el huérfano mi mano, porque vi que me ayudarían en la puerta;
mi hombro se caiga de mi espalda, y mi brazo sea quebrado de mi antebrazo.
Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
Éste es el primero y grande mandamiento.
Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
No debáis a nadie nada, sino amaos unos a otros, porque el que ama a su prójimo, ha cumplido la ley.
Porque: No cometerás adulterio: No matarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: No codiciarás: Y cualquier otro mandamiento, se resume en esta frase: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
El amor no hace mal al prójimo; así que el amor [es] el cumplimiento de la ley.
La caridad es sufrida, es benigna; La caridad no tiene envidia, la caridad no es jactanciosa, no se envanece;
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal;
no se goza en la injusticia, mas se goza en la verdad;
todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia comunicó conmigo en el asunto de dar y recibir, sino vosotros solos,
pues aun a Tesalónica me enviasteis lo necesario una y otra vez.
No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde a vuestra cuenta.
Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; perfume de dulce fragancia, sacrificio acepto, agradable a Dios.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dé el Señor misericordia a la casa de Onesíforo; que muchas veces me recreó, y no se avergonzó de mis cadenas;
antes, estando él en Roma, me buscó diligentemente, y [me] halló.
Déle el Señor que halle misericordia cerca del Señor en aquel día. Y cuánto [me] ayudó en Éfeso, tú lo sabes muy bien.