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Versículos bíblicos sobre Ingratitude
Versículos clave
Y cuando llegaron los jóvenes de David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David, y callaron.
Y Nabal respondió a los jóvenes de David, y dijo: ¿Quién [es] David? ¿Y quién [es] el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores.
¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y mi carne que he matado y preparado para mis esquiladores, y [la] daré a hombres que no sé de dónde [son]?
Entonces dijo Natán a David: Tú [eres] ese hombre. Así dice Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl,
y te di la casa de tu señor, y las esposas de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si [esto fuera] poco, yo te habría añadido tales y tales cosas.
¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por tu esposa a su esposa, y a él mataste con la espada de los hijos de Amón.
Y vino palabra de Jehová a Jehú, hijo de Hanani, contra Baasa, diciendo:
Por cuanto yo te levanté del polvo, y te puse por príncipe sobre mi pueblo Israel, y tú has andado en el camino de Jeroboam, y has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con sus pecados;
he aquí yo barreré la posteridad de Baasa, y la posteridad de su casa; y pondré su casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat.
E hizo en Jerusalén máquinas inventadas por ingenieros, para que estuviesen en las torres y en los baluartes, para arrojar saetas y grandes piedras, y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse fuerte.
Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para [su] ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.
Sacó corrientes de la peña, e hizo descender aguas como ríos.
Pero aún siguieron pecando contra Él, provocando al Altísimo en el desierto.
E hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como la arena del mar.
Las hizo caer en medio de su campamento, alrededor de sus tiendas.
Y comieron, y se saciaron mucho; les cumplió, pues, su deseo.
No habían quitado de sí su deseo, aún estaba la comida en su boca,
cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató a los más robustos de ellos, y derribó a los escogidos de Israel.
Con todo esto, pecaron aún, y no dieron crédito a sus maravillas.
Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de la tierra de Egipto, que nos hizo andar por el desierto, por una tierra desierta y barrancosa, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?
Y os metí en tierra de abundancia, para que comieseis su fruto y su bien: mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad.
Tomaste también tus hermosas joyas de mi oro y de mi plata, que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre, y fornicaste con ellas.
Y tomaste tus vestidos de diversos colores, y las cubriste; y mi aceite y mi incienso pusiste delante de ellas.
Mi pan también, que yo te había dado, la flor de harina, y el aceite, y la miel, [con que] yo te mantuve, pusiste delante de ellas para perfume grato; y fue así, dice Jehová el Señor.
Además de esto, tomaste a tus hijos y a tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para ser consumidos. ¿[Te fueron] poca cosa tus fornicaciones,