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Versículos bíblicos sobre Idleness
Versículos clave
Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo:
Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.
La mano negligente hace pobre; mas la mano de los diligentes enriquece.
El que recoge en el estío [es] hombre entendido; el que duerme en el tiempo de la siega [es] hijo que avergüenza.
Pasé junto al campo del perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;
y vi que por toda ella habían crecido espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida.
Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir;
Así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre armado.
Dice el perezoso: El león [está] en el camino; el león [está] en las calles.
[Como] la puerta gira sobre sus quicios; así el perezoso da vueltas en su cama.
Esconde el perezoso su mano en [su] seno; se cansa de llevarla a su boca.
En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que pueden aconsejar.
Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban ociosos, y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?
Ellos le dicen: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo.
Y vino otro, diciendo: Señor, he aquí tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo;
pues tuve miedo de ti, porque eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.
Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
¿por qué, pues, no diste mi dinero al banco, para que al venir yo, lo hubiera recibido con los intereses?
Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene diez minas.
Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.
Porque aun cuando estábamos con vosotros, os mandábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.
Porque oímos que hay algunos de entre vosotros que andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino ocupados en curiosear.