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Versículos bíblicos sobre Humility

90 versículos · 43 aspectos

Versículos clave

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  1. Y entró el rey David, y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿Quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me traigas hasta aquí?

  2. Y aun te ha parecido poco esto, Señor Jehová, pues que también has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. ¿Es así el proceder del hombre, Señor Jehová?

  3. ¿Qué [es] el hombre, para que lo engrandezcas, y para que pongas sobre él tu corazón,

  4. y lo visites todas las mañanas, y a cada momento lo pruebes?

  5. ¿Cuánto menos le responderé yo, y hablaré con Él palabras escogidas?

  6. Aunque fuese yo justo, no respondería; antes habría de rogar a mi Juez.

  7. He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos.

  8. ¿Cuánto menos el hombre que [es] un gusano, y el hijo de hombre, que también [es] un gusano?

  9. He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.

  10. Una vez hablé, mas no responderé: Aun dos veces, pero no añadiré más.

  11. Oye te ruego, y hablaré; te preguntaré, y tú me enseñarás.

  12. De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

  13. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y en ceniza.

  14. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste:

  15. Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?

  16. Cántico gradual: de David Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para mí.

  17. En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre; como un niño destetado [está] mi alma.

  18. Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes?

  19. El hombre es semejante a la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa.

  20. No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes:

  21. Porque mejor [es] que se te diga: Sube acá, y no que seas humillado delante del príncipe a quien tus ojos han visto.

  22. Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, y no tengo entendimiento de hombre.

  23. Yo ni aprendí sabiduría, ni tengo el conocimiento del Santo.

  24. Conozco, oh Jehová, que el hombre no [es] señor de su camino, ni del hombre que camina el ordenar sus pasos.

  25. Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles.