Versículos bíblicos sobre Adultery: General references
Versículos sobre General references
Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí muerto [eres] a causa de la mujer que has tomado, la cual [es] casada con marido.
Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te [ha] nacido morirá ciertamente.
El ojo del adúltero aguarda al anochecer, diciendo: No me verá nadie; y disfraza su rostro.
En las tinieblas minan las casas, que de día para sí señalaron; no conocen la luz.
Porque la mañana [es] para todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.
Son ligeros como la superficie de las aguas; su porción es maldita en la tierra; no andarán por el camino de las viñas.
Hice pacto con mis ojos: ¿Cómo, pues, había yo de pensar en virgen?
Si mi corazón fue engañado acerca de mujer, y [si] estuve acechando a la puerta de mi prójimo:
Muela para otro mi esposa, y sobre ella otros se encorven.
Porque [es] maldad e iniquidad, [que han de castigar] los jueces.
Porque [es] fuego [que] devoraría hasta la destrucción, y desarraigaría toda mi hacienda.
Para librarte de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras;
que abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios.
Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos.
Todos los que a ella entraren, no volverán, ni tomarán los senderos de la vida.
Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar [es] más suave que el aceite;
pero su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos.
Sus pies descienden a la muerte, sus pasos conducen al infierno.
Sus caminos son inestables; no los conocerás, si no considerares el camino de vida.
Ahora pues, hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca.
Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa;
para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel;
para que los extraños no se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño;
y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo,
y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión;