circa 800–400 BC
The Hebrew Prophets
God speaks through Isaiah, Jeremiah, and the minor prophets—calling Israel to repentance and foretelling the coming Messiah.
Versículos de este periodo
- Jeremías 17:23c. 611 a. C.
Mas ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, antes endurecieron su cerviz, para no oír, ni recibir corrección.
- Jeremías 17:24c. 611 a. C.
Pero sucederá, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificareis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra,
- Jeremías 17:25c. 611 a. C.
que entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén: y esta ciudad será habitada para siempre.
- Jeremías 17:26c. 611 a. C.
Y vendrán de las ciudades de Judá, y de los alrededores de Jerusalén, y de tierra de Benjamín, de las llanuras, de los montes, y del Neguev, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehová.
- Jeremías 17:27c. 611 a. C.
Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de sábado, yo haré encender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.
La palabra que vino a Jeremías de parte de Jehová, diciendo:
- Jeremías 18:2c. 608 a. C.
Levántate, y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
- Jeremías 18:3c. 608 a. C.
Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él hacía una obra sobre la rueda.
- Jeremías 18:4c. 608 a. C.
Y el vaso de barro que él hacía se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de él otro vaso, según al alfarero le pareció mejor hacerlo.
- Jeremías 18:5c. 608 a. C.
Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
- Jeremías 18:6c. 608 a. C.
¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así [sois] vosotros en mi mano, oh casa de Israel.
- Jeremías 18:7c. 608 a. C.
En un instante hablaré acerca de una nación, o de un reino, para arrancar, y derribar, y destruir.
- Jeremías 18:8c. 608 a. C.
Y si esta nación de la cual he hablado se vuelve de su maldad, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerle.
- Jeremías 18:9c. 608 a. C.
Y en un instante hablaré acerca de una nación y de un reino, para edificar y para plantar.
- Jeremías 18:10c. 608 a. C.
Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle.
- Jeremías 18:11c. 608 a. C.
Ahora pues, habla luego a todo hombre de Judá, y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejorad vuestros caminos y vuestras obras.
- Jeremías 18:12c. 608 a. C.
Y dijeron: Es por demás; porque en pos de nuestras imaginaciones hemos de ir, y cada uno de nosotros ha de hacer el pensamiento de su malvado corazón.
- Jeremías 18:13c. 608 a. C.
Por tanto, así dice Jehová: Preguntad ahora a las gentes, quién ha oído cosa semejante. Una cosa muy horrible ha hecho la virgen de Israel.
- Jeremías 18:14c. 608 a. C.
¿Dejará [el hombre] la nieve del Líbano [que viene] de la roca del campo? ¿Podrán ser abandonadas las aguas frías que corren de lejanas tierras?
- Jeremías 18:15c. 608 a. C.
Pero mi pueblo me ha olvidado, quemando incienso a las vanidades, y éstas les han hecho tropezar en sus caminos, [desviándoles de] las sendas antiguas, para que caminen por veredas, por camino no preparado;
- Jeremías 18:16c. 608 a. C.
para poner su tierra en desolación y en burla perpetua; todo el que pase por ella se asombrará, y meneará su cabeza.
- Jeremías 18:17c. 608 a. C.
Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré la espalda y no el rostro, en el día de su calamidad.
- Jeremías 18:18c. 608 a. C.
Y dijeron: Venid, y tramemos maquinaciones contra Jeremías; porque la ley no faltará del sacerdote, ni consejo del sabio, ni palabra del profeta. Venid e hirámoslo de lengua, y no miremos a ninguna de sus palabras.
- Jeremías 18:19c. 608 a. C.
Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo.
- Jeremías 18:20c. 608 a. C.
¿Se da mal por bien para que hayan cavado hoyo para mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira.