Skip to content
Lucas 13:2-26

Lucas 13:2-26

2
Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos?
3
Os digo: No, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
4
O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos eran más pecadores que todos los hombres que habitan en Jerusalén?
5
Os digo: No, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
6
Dijo también esta parábola: Un [hombre] tenía una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.
7
Y dijo al viñador: He aquí estos tres años he venido a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala, ¿para qué ocupa aún la tierra?
8
Él entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que cave a su alrededor, y la estercole.
9
Y si da fruto, [bien]; y si no, la cortarás después.
10
Y enseñaba en una sinagoga en sábado.
11
Y he aquí, había una mujer que tenía un espíritu de enfermedad hacía dieciocho años, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.
12
Y cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.
13
Y puso [sus] manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba a Dios.
14
Pero el príncipe de la sinagoga respondió indignado porque Jesús había sanado en sábado, y dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de sábado.
15
Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros, ¿no desata en sábado su buey o [su] asno del pesebre y [lo] lleva a beber?
16
Y esta hija de Abraham, a la que Satanás había atado dieciocho años, ¿no debía ser desatada de esta ligadura en día de sábado?
17
Y diciendo Él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios. Y todo el pueblo se regocijaba de todas las cosas gloriosas que eran hechas por Él.
18
Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y a qué lo compararé?
19
Es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.
20
Y otra vez dijo: ¿A qué compararé el reino de Dios?
21
Es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.
22
Y pasaba por todas las ciudades y aldeas, enseñando, y avanzando hacia Jerusalén.
23
Y le dijo uno: Señor, ¿son pocos los que serán salvos? Y Él les dijo:
24
Porfiad a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.
25
Después que el Padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando afuera comencéis a tocar la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos; y Él respondiendo, os dirá: No os conozco de dónde seáis.
26
Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste.
Settings

Reading style

Typeface

Font size 19px

Reading width 75 chars

Options