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Versículos bíblicos sobre The Covenant

74 versículos · 24 aspectos

Versículos clave

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  1. Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre,

  2. que nos habría de conceder, que liberados de la mano de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos,

  3. en santidad y justicia delante de Él, todos los días de nuestra vida.

  4. Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para preparar sus caminos;

  5. para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para remisión de sus pecados,

  6. por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que la aurora nos visitó de lo alto,

  7. para dar luz a los que habitan en tinieblas y sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.

  8. Porque hallando falta en ellos, dice: He aquí vienen días, dice el Señor, cuando estableceré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto;

  9. No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo los desatendí, dice el Señor.

  10. Porque éste es el pacto que haré con la casa de Israel, después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus mentes, y sobre sus corazones las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo:

  11. Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor.

  12. Porque seré propicio a sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más.

  13. Mas estando ya presente Cristo, Sumo Sacerdote de los bienes que habían de venir, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación;

  14. y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una sola vez en el lugar santísimo, habiendo obtenido [para nosotros] eterna redención.

  15. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de una becerra, rociadas a los inmundos santifican para la purificación de la carne,

  16. ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

  17. Porque donde hay testamento, necesario es que intervenga muerte del testador.

  18. Porque el testamento con la muerte es confirmado; de otra manera no tiene validez entre tanto que el testador vive.

  19. De donde ni aun el primer [testamento] fue consagrado sin sangre.

  20. Porque habiendo hablado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, y lana de grana, e hisopo, roció al mismo libro, y también a todo el pueblo,

  21. diciendo: Ésta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado.

  22. Y además de esto roció también con sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio.

  23. Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.

  24. Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas con estas cosas; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que éstos.