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Versículos bíblicos sobre Self-Denial

198 versículos · 41 aspectos

Versículos clave

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  1. y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos, según cada uno tenía necesidad.

  2. Y ningún necesitado había entre ellos; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido,

  3. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que interpretado es, hijo de consolación), levita, natural de Chipre,

  4. teniendo una heredad, [la] vendió, y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.

  5. Y he aquí, ahora, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer;

  6. salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que prisiones y tribulaciones me esperan.

  7. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

  8. Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, sino aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.

  9. sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con [Él], para que el cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

  10. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias;

  11. Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne.

  12. Porque si vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

  13. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

  14. Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.

  15. Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para [satisfacer] los deseos de la carne.

  16. Recibid al débil en la fe, [pero] no para contender sobre opiniones.

  17. Porque uno cree que se ha de comer de todo, otro, que es débil, come legumbres.

  18. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.

  19. ¿Tú quién eres, que juzgas al siervo ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, que poderoso es Dios para hacerle estar firme.

  20. Uno hace diferencia entre un día y otro; otro juzga [iguales] todos los días. Cada uno esté plenamente seguro en su propia mente.

  21. El que hace caso del día, para el Señor lo hace; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.

  22. Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.

  23. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

  24. Porque Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos, como de los que viven.

  25. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.