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Versículos bíblicos sobre Preciousness of Christ

29 versículos · 13 aspectos

Versículos clave

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  1. Te eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derrama en tus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

  2. Por el olor de tus suaves ungüentos, tu nombre [es] ungüento derramado, por eso las doncellas te aman.

  3. Como el manzano entre los árboles silvestres, así [es] mi amado entre los jóvenes: Con gran deleite me senté bajo su sombra, y su fruto [fue] dulce a mi paladar.

  4. Mi amado [es] blanco y rubio, distinguido entre diez mil.

  5. Su cabeza, como, oro finísimo; sus cabellos crespos, negros como el cuervo.

  6. Sus ojos, como de palomas junto a los arroyos de las aguas, que se lavan con leche, y a la perfección colocados.

  7. Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; sus labios, [como] lirios que destilan mirra fragante.

  8. Sus manos, como anillos de oro engastados de berilo; su vientre, [como] claro marfil cubierto de zafiros.

  9. Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre bases de oro fino; su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros.

  10. Su paladar, dulcísimo: y todo él codiciable. Tal [es] mi amado, tal [es] mi amigo, oh doncellas de Jerusalén.

  11. Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo pongo en Sión por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, fundamento firme; el que creyere, no se apresurará.

  12. Como pastor apacentará su rebaño; con su brazo recogerá los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

  13. Porque ¡cuán grande [es] su bondad, y cuán grande su hermosura! El trigo alegrará a los jóvenes, y el vino nuevo a las doncellas.

  14. Y he aquí una voz del cielo que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo contentamiento.

  15. Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo; el cual hallándolo un hombre, lo esconde, y gozoso por ello, va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

  16. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas;

  17. el cual, hallando una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

  18. Y el Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

  19. Y Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes las palabras de vida eterna.

  20. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me es dada esta gracia de predicar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo;

  21. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas [como] pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el cual lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, para ganar a Cristo,

  22. por cuanto agradó [al Padre] que en Él habitase toda plenitud,

  23. hecho tanto más superior que los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

  24. y a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre del rociamiento que habla mejor que la de Abel.

  25. sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación;