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Versículos bíblicos sobre Persecution

270 versículos · 61 aspectos

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  1. Pues verdaderamente se juntaron contra tu santo Hijo Jesús, a quien tú ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,

  2. y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública.

  3. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;

  4. Y Saulo consentía en su muerte. Y en aquel tiempo fue hecha una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.

  5. y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

  6. Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra los aguijones.

  7. Y en el mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarlos.

  8. Pues los que habitaban en Jerusalén, y sus príncipes, no conociendo a Éste, ni las palabras de los profetas que se leen todos los sábados, al condenarle, las cumplieron.

  9. Y aunque no hallaron en Él causa de muerte, pidieron a Pilato que se le matase.

  10. Y habiendo cumplido todas las cosas que de Él estaban escritas, quitándole del madero, le pusieron en el sepulcro.

  11. Mas los judíos instigaron a mujeres piadosas y honorables, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus términos.

  12. Y cuando los judíos y los gentiles, juntamente con sus príncipes, se arrojaron para afrentarlos y apedrearlos,

  13. Y después de haberles herido de muchos azotes, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.

  14. Y perseguí este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles así hombres como mujeres;

  15. Yo ciertamente había pensando dentro de mí, que era mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret;

  16. lo cual también hice en Jerusalén, y yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido autoridad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto.

  17. Y muchas veces, castigándolos por todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.

  18. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

  19. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.

  20. Y trabajamos obrando con nuestras manos; siendo maldecidos, bendecimos; siendo perseguidos, lo sufrimos;

  21. Si sólo en esta vida esperamos en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres.

  22. Si como hombre batallé en Éfeso contra bestias, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, que mañana moriremos.

  23. el cual nos libró, y nos libra; y en quien confiamos que aún nos librará de tan grande muerte;

  24. perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no destruidos;

  25. Pero como entonces el que nació según la carne, perseguía al que [nació] según el Espíritu; así también [es] ahora.