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Versículos bíblicos sobre Nabal
Versículos clave
Y ahora esta bendición que tu sierva ha traído a mi señor, se dé a los jóvenes que siguen a mi señor.
Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa firme a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días.
Bien que alguien se haya levantado a perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el fajo de los que viven con Jehová tu Dios, y Él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda.
Y acontecerá que cuando Jehová hiciere con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te mandare que seas por príncipe sobre Israel,
entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, o que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová hiciere bien a mi señor, acuérdate de tu sierva.
Y dijo David a Abigail: Bendito [sea] Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases.
Y bendito [sea] tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y de vengarme por mi propia mano.
Porque, vive Jehová Dios de Israel que me ha detenido de hacerte mal, que si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, de aquí al amanecer no le habría quedado a Nabal meante a la pared.
Y recibió David de su mano lo que le había traído, y le dijo: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y te he tenido respeto.
Y Abigail regresó a Nabal, y he aquí que él tenía banquete en su casa, como banquete de rey; y el corazón de Nabal [estaba] alegre en él, y [estaba] muy borracho; por lo que ella no le declaró poco ni mucho, hasta que vino el día siguiente.
Pero sucedió que por la mañana, cuando el vino había salido de Nabal, su esposa le refirió estas cosas; y desfalleció su corazón en él, y se quedó [como] una piedra.
Y pasados diez días Jehová hirió a Nabal, y murió.