Versículos bíblicos sobre Meekness
Versículos clave
Y aquel varón Moisés [era] muy manso, más que todos los hombres que [había] sobre la tierra.
Y David fue muy angustiado, porque el pueblo hablaba de apedrearlo; porque todo el pueblo estaba con ánimo amargo, cada uno por sus hijos y por sus hijas. Pero David se fortaleció en Jehová su Dios.
Entonces Abisai, hijo de Sarvia, dijo al rey: ¿Por qué maldice este perro muerto a mi señor el rey? Yo te ruego que me dejes pasar, y le quitaré la cabeza.
Y el rey respondió: ¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David; ¿quién, pues, le dirá: Por qué lo haces así?
Y dijo David a Abisai y a todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha a mi vida: ¿cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, que Jehová se lo ha dicho.
Quizá mirará Jehová a mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy.
Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán a Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.
Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera.
Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz y síguela.
Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.
Y en tu gloria sé prosperado: Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia; y tu diestra te enseñará cosas terribles.
Desde los cielos hiciste oír juicio; la tierra tuvo temor y quedó suspensa,
cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, para salvar a todos los mansos de la tierra. (Selah)
Jehová exalta a los humildes; y humilla a los impíos hasta el polvo.
Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo; hermoseará a los humildes con salvación.
[El que] tarda en airarse, [es] grande de entendimiento; mas el impaciente de espíritu enaltece la necedad.
La suave respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.
El hombre iracundo suscita contiendas; mas [el que] tarda en airarse, apacigua la rencilla.
Mejor [es el que] tarda en airarse que el fuerte; y el que domina su espíritu, que el que toma una ciudad.
Mejor [es] un bocado seco, y en paz, que la casa de contienda llena de víctimas.
La cordura del hombre detiene su furor; y su honra es pasar por alto la ofensa.
Honra [es] al hombre el apartarse de contienda; mas todo insensato se envolverá en ella.
Con larga paciencia se aplaca el príncipe; y la lengua blanda quebranta los huesos.
Los hombres escarnecedores agitan la ciudad; mas los sabios apartan la ira.
Mejor [es] el fin del asunto que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.