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Versículos bíblicos sobre Eucharist

44 versículos

Versículos clave

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  1. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

  2. Porque nosotros, [siendo] muchos somos un solo pan, [y] un solo cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.

  3. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

  4. ¿Provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que Él?

  5. Así que cuando vosotros os reunís en un lugar, [esto] no es comer la cena del Señor.

  6. Pues al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro está embriagado.

  7. ¿Acaso no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré en esto? No [os] alabo.

  8. Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

  9. y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

  10. Asimismo [tomó] también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que [la] bebiereis, en memoria de mí.

  11. Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga.

  12. De manera que cualquiera que comiere este pan, o bebiere la copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

  13. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

  14. Porque el que come y bebe indignamente, come y bebe juicio para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.

  15. Por lo cual [hay] muchos debilitados y enfermos entre vosotros; y muchos duermen.

  16. Que si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.

  17. Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

  18. Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros.

  19. Y si alguno tuviere hambre, coma en su casa; para que no os reunáis para condenación. Y las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere.