circa 800–400 BC
The Hebrew Prophets
God speaks through Isaiah, Jeremiah, and the minor prophets—calling Israel to repentance and foretelling the coming Messiah.
Versículos de este periodo
- Isaías 57:15c. 698 a. C.
Porque así dice el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
- Isaías 57:16c. 698 a. C.
Porque no contenderé para siempre, ni para siempre guardaré el enojo; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas [que] yo he creado.
- Isaías 57:17c. 698 a. C.
Por la iniquidad de su codicia me enojé y lo herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.
- Isaías 57:18c. 698 a. C.
He visto sus caminos, y lo sanaré; y lo guiaré y le daré consuelo, a él y a sus enlutados.
- Isaías 57:19c. 698 a. C.
Yo creo el fruto de labios: Paz, paz al lejano y al cercano, dice Jehová; y lo sanaré.
- Isaías 57:20c. 698 a. C.
Mas los impíos [son] como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo.
- Isaías 57:21c. 698 a. C.
No [hay] paz, dice mi Dios, para el impío.
- Isaías 58:1c. 698 a. C.
Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
- Isaías 58:2c. 698 a. C.
Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese obrado justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.
- Isaías 58:3c. 698 a. C.
[Dicen]: ¿Por qué ayunamos, y tú no lo ves? ¿[Por qué] humillamos nuestras almas, y tú no te das por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno halláis placer, y oprimís a todos vuestros obreros.
- Isaías 58:4c. 698 a. C.
He aquí que para contiendas y debates ayunáis, y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.
- Isaías 58:5c. 698 a. C.
¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que encorve su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis a esto ayuno y día agradable a Jehová?
- Isaías 58:6c. 698 a. C.
¿No [es] más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, quitar las pesadas cargas, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
- Isaías 58:7c. 698 a. C.
¿No [es] que compartas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu propia carne?
- Isaías 58:8c. 698 a. C.
Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu sanidad se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
- Isaías 58:9c. 698 a. C.
Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá Él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad;
- Isaías 58:10c. 698 a. C.
Y si derramares tu alma al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad [será] como el mediodía.
- Isaías 58:11c. 698 a. C.
Y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.
- Isaías 58:12c. 698 a. C.
Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás; y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
- Isaías 58:13c. 698 a. C.
Si retrajeres del sábado tu pie, [de] hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo honrares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando [tus propias] palabras;
- Isaías 58:14c. 698 a. C.
entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová [lo] ha hablado.
- Isaías 59:1c. 698 a. C.
He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;
- Isaías 59:2c. 698 a. C.
pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar [su] rostro de vosotros, para no oír.
- Isaías 59:3c. 698 a. C.
Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.
- Isaías 59:4c. 698 a. C.
No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben trabajo, y dan a luz iniquidad.