circa 800–400 BC
The Hebrew Prophets
God speaks through Isaiah, Jeremiah, and the minor prophets—calling Israel to repentance and foretelling the coming Messiah.
Versículos de este periodo
- Isaías 56:2c. 712 a. C.
Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare; que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer el mal.
- Isaías 56:3c. 712 a. C.
Y el hijo del extranjero, que se ha adherido a Jehová, no hable diciendo: Jehová me apartó totalmente de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo [soy] árbol seco.
- Isaías 56:4c. 712 a. C.
Porque así dice Jehová a los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren [lo] que yo quiero, y abrazaren mi pacto:
- Isaías 56:5c. 712 a. C.
Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré que nunca perecerá.
- Isaías 56:6c. 712 a. C.
Y a los hijos de los extranjeros que se adhirieren a Jehová para servirle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto,
- Isaías 56:7c. 712 a. C.
yo los llevaré a mi santo monte, y haré que se regocijen en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios [serán] aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada para todos los pueblos.
- Isaías 56:8c. 712 a. C.
Dice el Señor Jehová, el que reúne a los dispersos de Israel: Aun reuniré [otros] a él; además de los que están a él congregados.
- Isaías 56:9c. 712 a. C.
Todas las bestias del campo, todas las bestias del monte, venid a devorar.
- Isaías 56:10c. 712 a. C.
Sus atalayas ciegos [son], todos ellos ignorantes; todos [son] perros mudos que no pueden ladrar; somnolientos, echados, aman el dormir.
- Isaías 56:11c. 712 a. C.
Sí, [ellos son] perros comilones e insaciables; y [son] pastores [que] no pueden entender: todos ellos miran por sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado.
- Isaías 56:12c. 712 a. C.
Venid, [dicen], tomaré vino, embriaguémonos de licor; y será el día de mañana como éste, o mucho más excelente.
- Isaías 57:1c. 698 a. C.
Perece el justo, y no hay quien lo ponga en su corazón; y los piadosos [son] quitados, y no hay quien entienda que de delante de la aflicción es quitado el justo.
- Isaías 57:2c. 698 a. C.
Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan en su rectitud.
- Isaías 57:3c. 698 a. C.
Mas vosotros llegaos acá, hijos de la agorera, generación del adúltero y de la ramera.
- Isaías 57:4c. 698 a. C.
¿De quién os habéis mofado? ¿Contra quién ensanchasteis la boca, y alargasteis la lengua? ¿No [sois] vosotros hijos rebeldes, simiente mentirosa,
- Isaías 57:5c. 698 a. C.
que os enardecéis con los ídolos debajo de todo árbol frondoso, que sacrificáis los hijos en los valles, debajo de los peñascos?
- Isaías 57:6c. 698 a. C.
En las [piedras] lisas del valle está tu parte; ellas, ellas [son] tu suerte; y a ellas derramaste libación, y ofreciste presente. ¿No me he de vengar de estas cosas?
- Isaías 57:7c. 698 a. C.
Sobre un monte alto y sobresaliente pusiste tu cama; allí también subiste a ofrecer sacrificio.
- Isaías 57:8c. 698 a. C.
Y tras la puerta y el umbral pusiste tu recuerdo; porque [a otro], y no a mí, te descubriste, y subiste y ensanchaste tu cama, e hiciste [pacto] con ellos; amaste su cama dondequiera que la veías.
- Isaías 57:9c. 698 a. C.
Y fuiste al rey con ungüento, y multiplicaste tus perfumes, y enviaste tus embajadores lejos, y te abatiste hasta el mismo infierno.
- Isaías 57:10c. 698 a. C.
En la multitud de tus caminos te cansaste, mas no dijiste: No hay esperanza; hallaste la vida de tu mano, por tanto no te desalentaste.
- Isaías 57:11c. 698 a. C.
¿Y de quién te asustaste o temiste, que has faltado a la fe y no te has acordado de mí, ni lo pusiste en tu corazón? ¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca me has temido?
- Isaías 57:12c. 698 a. C.
Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán.
- Isaías 57:13c. 698 a. C.
Cuando clames, que te libren tus allegados; pero a todos ellos llevará el viento, un soplo [los] arrebatará; mas el que en mí espera, tendrá la tierra por heredad, y poseerá mi santo monte.
- Isaías 57:14c. 698 a. C.
Y dirá: Allanad, allanad; preparad el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.