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Jesus

3,872 versículos · 6 familiares

También conocido como: Jesus Christ, Immanuel, Emmanuel, Christ

Versículos que mencionan a Jesus

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  1. Porque todas las promesas de Dios [son] Sí en Él, y Amén en Él, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

  2. Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y [el que] nos ungió, [es] Dios;

  3. Y al que vosotros perdonareis algo, yo también; porque si algo he perdonado, a quien lo he perdonado, por vosotros [lo he hecho] en la persona de Cristo;

  4. Y cuando vine a Troas para [predicar] el evangelio de Cristo, y una puerta me fue abierta en el Señor,

  5. Mas a Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo, y manifiesta la fragancia de su conocimiento por nosotros en todo lugar.

  6. Porque para Dios somos de Cristo grata fragancia en los que son salvos, y en los que se pierden;

  7. Porque no somos como muchos que adulteran la palabra de Dios; antes con sinceridad, como de parte de Dios, delante de Dios hablamos en Cristo.

  8. [siendo] manifiesto que sois carta de Cristo ministrada por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

  9. Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios;

  10. Pero sus mentes fueron cegadas; porque hasta el día de hoy cuando leen el antiguo testamento, permanece sin ser quitado el mismo velo, el cual Cristo abolió.

  11. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo será quitado.

  12. Porque el Señor es el Espíritu; y donde [está] el Espíritu del Señor, allí [hay] libertad.

  13. Por tanto, nosotros todos, mirando con cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, como por el Espíritu del Señor.

  14. en los cuales el dios de este mundo cegó la mente de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

  15. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús.

  16. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

  17. llevando siempre por todas partes en el cuerpo la muerte del Señor Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

  18. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal.

  19. sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará por Jesús, y nos presentará con vosotros.

  20. Mas el que nos hizo para esto mismo [es] Dios, el cual también nos ha dado las arras del Espíritu.

  21. Por tanto [vivimos] confiados siempre, sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, ausentes estamos del Señor

  22. Estamos confiados, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes con el Señor.

  23. Por tanto procuramos también, o presentes, o ausentes, serle agradables.

  24. Porque es menester que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, [ya sea] bueno o [sea] malo.

  25. Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres, mas a Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias seamos manifiestos.