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Versículos bíblicos sobre The High Priest

142 versículos · 65 aspectos

Versículos clave

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  1. Y Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues escrito está: No maldecirás al príncipe de tu pueblo.

  2. Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres, es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente también ofrendas y sacrificios por los pecados;

  3. que pueda compadecerse de los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de flaqueza;

  4. y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por el pueblo, como también por sí mismo.

  5. Así que, si la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley) ¿qué necesidad había aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?

  6. Pues mudado el sacerdocio, necesario es que se haga también mudanza de la ley;

  7. porque Aquél de quien se dicen estas cosas, de otra tribu es, de la cual nadie atendió al altar.

  8. Porque manifiesto [es] que nuestro Señor nació de Judá, de cuya tribu nada habló Moisés tocante al sacerdocio.

  9. Y aun es mucho más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote diferente;

  10. el cual no es hecho conforme a la ley del mandamiento carnal, sino según el poder de una vida que no tiene fin.

  11. Porque Él testifica: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

  12. Y tanto más en cuanto no sin juramento [fue hecho Él sacerdote];

  13. porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero Éste, con juramento por Aquél que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

  14. Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor testamento.

  15. Porque tal Sumo Sacerdote nos convenía; santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;

  16. que no tuviese necesidad cada día, como los otros sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose a sí mismo.

  17. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a hombres débiles; mas la palabra del juramento, posterior a la ley, [constituye] al Hijo, quien es perfecto para siempre.