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Versículos bíblicos sobre Psalms
Versículos clave
«Salmo cantado en la dedicación de la casa de David» Te glorificaré, oh Jehová; porque me has levantado, y no hiciste a mis enemigos alegrarse de mí.
Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste.
Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; me diste vida, para que no descendiese a la fosa.
Cantad a Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad.
Porque un momento [durará] su furor; [mas] en su voluntad [está] la vida: Por la noche durará el lloro, pero a la mañana [vendrá] la alegría.
Y dije yo en mi prosperidad: No seré movido jamás;
porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fui conturbado.
A ti, oh Jehová, clamaré; y al Señor suplicaré.
¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al sepulcro? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?
Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador.
Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
Por tanto a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.
«[Salmo] de David: Masquil» Bienaventurado [aquel] cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Bienaventurado el hombre a quien Jehová no imputa iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño.
Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día.
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; mi verdor se volvió en sequedades de estío. (Selah)
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah)
Por esto orará a ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia: Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah)
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos.
No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento: Cuya boca ha de ser sujetada con cabestro y con freno, para que no lleguen a ti.
Muchos dolores [habrá] para el impío; mas al que confía en Jehová, le rodeará misericordia.
Alegraos en Jehová, y gozaos, justos; dad voces de júbilo todos vosotros los rectos de corazón.
«Al Músico principal: [Salmo] de David, siervo del Señor» La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Pues se lisonjea en sus propios ojos, hasta que se descubre que su iniquidad es aborrecible.