Versículos bíblicos sobre Leviathan
Versículos clave
Sacarás tú al leviatán con el anzuelo, o con la cuerda que le eches en su lengua?
¿Pondrás tú garfio en sus narices, y horadarás con espina su quijada?
¿Multiplicará él ruegos para contigo? ¿Te hablará él lisonjas?
¿Hará pacto contigo? ¿Le tomarás por siervo para siempre?
¿Jugarás tú con él como [con] un pájaro, o lo atarás para tus niñas?
¿Harán de él banquete los compañeros? ¿Lo repartirán entre los mercaderes?
¿Cortarás tú con cuchillo su piel, o con arpón de pescadores su cabeza?
Pon tu mano sobre él; te acordarás de la batalla, y no lo volverás a hacer.
He aquí que la esperanza acerca de él será burlada; porque con solo verlo se desmayarán.
Nadie [hay tan] osado que lo despierte: ¿Quién, pues, podrá estar delante de mí?
¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo [se lo] restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.
Yo no callaré [en cuanto a] sus miembros, ni lo de sus fuerzas y la gracia de su disposición.
¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién se acercará [a él] con freno doble?
¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Las hileras de sus dientes espantan.
[Sus] escamas [son] su orgullo, cerradas entre sí estrechamente.
La una se junta con la otra, que viento no entra entre ellas.
Unidas están la una a la otra, están trabadas entre sí, que no se pueden separar.
Con sus estornudos encienden lumbre, y sus ojos [son] como los párpados del alba.
De su boca salen hachas de fuego, centellas de fuego proceden.
De sus narices sale humo, como de una olla o caldero que hierve.
Su aliento enciende los carbones, y de su boca sale llama.
En su cerviz mora la fortaleza, y se esparce el desaliento delante de él.
Los pliegues de su carne están unidos, firmes están en él; no pueden ser movidos.
Su corazón es firme como una piedra, y fuerte como la [muela] de abajo.
De su grandeza tienen temor los fuertes, y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.