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Versículos bíblicos sobre Lasciviousness
Versículos clave
Para librarte de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras;
que abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios.
Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos.
Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar [es] más suave que el aceite;
pero su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos.
Sus pies descienden a la muerte, sus pasos conducen al infierno.
Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa;
para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel;
para que los extraños no se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño;
y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo,
y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión;
y no oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído!
Porque mirando yo por la ventana de mi casa, por mi celosía,
vi entre los simples, consideré entre los jóvenes, a un joven falto de entendimiento,
el cual pasaba por la calle, junto a la esquina de aquella, e iba camino de su casa,
Al atardecer, ya que anochecía, en la oscuridad y tinieblas de la noche.
Y he aquí, una mujer [le sale] al encuentro, [con] atavío de ramera y astuta de corazón,
alborotadora y rencillosa, sus pies no pueden estar en casa;
unas veces [está] afuera, otras veces en las plazas, acechando por todas las esquinas.
Y trabó de él, y lo besó; y con descaro le dijo:
Sacrificios de paz había prometido; hoy he pagado mis votos;
por tanto, he salido a encontrarte, buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.
Con adornos he ataviado mi cama, recamados con cordoncillo de Egipto.
He perfumado mi cámara con mirra, áloes y canela.
Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; alegrémonos en amores.