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Versículos bíblicos sobre Consolation Under Affliction

87 versículos · 22 aspectos

Versículos clave

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  1. El eterno Dios es tu refugio y acá abajo los brazos eternos; Él echará de delante de ti al enemigo, y dirá: Destruye.

  2. Yo sé que mi Redentor vive, y en el [día] final se levantará sobre la tierra;

  3. y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios;

  4. Tú lo has visto; porque tú miras la maldad y la vejación, para cobrar venganza con tu mano: En ti se refugia el pobre, tú eres el amparo del huérfano.

  5. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

  6. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.

  7. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias.

  8. Temed a Jehová, vosotros sus santos; porque nada falta a los que le temen.

  9. Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien.

  10. Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; ablandarás toda su cama en su enfermedad.

  11. Aun mi íntimo amigo, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, levantó contra mí [su] calcañar.

  12. Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y levántame, y les daré el pago.

  13. En esto conozco que te he agradado; en que mi enemigo no triunfa sobre mí.

  14. En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.

  15. ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle por la ayuda de su presencia.

  16. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

  17. La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado; y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé.

  18. No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.

  19. Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que muestre tu fortaleza a esta generación, y tu poder a todos los que han de venir.

  20. Aumentarás mi grandeza, y volverás a consolarme.

  21. En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.

  22. Ésta es mi consuelo en mi aflicción; pues tu palabra me ha vivificado.

  23. Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.

  24. Desfallecieron mis ojos por tu palabra, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?

  25. Y me volví yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.