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circa 800–400 BC

The Hebrew Prophets

God speaks through Isaiah, Jeremiah, and the minor prophets—calling Israel to repentance and foretelling the coming Messiah.

3,706 versículos · 14 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. Isaías 63:14c. 698 a. C.

    El Espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste a tu pueblo, para hacerte un nombre glorioso.

  2. Isaías 63:15c. 698 a. C.

    Mira desde el cielo, y contempla desde la morada de tu santidad y de tu gloria: ¿Dónde está tu celo, y tu fortaleza, la conmoción de tus entrañas y de tus misericordias para conmigo? ¿Se han estrechado?

  3. Isaías 63:16c. 698 a. C.

    Pero tú [eres] nuestro Padre, si bien Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce; tú, oh Jehová, [eres] nuestro Padre; nuestro Redentor, perpetuo [es] tu nombre.

  4. Isaías 63:17c. 698 a. C.

    ¿Por qué, oh Jehová, nos has hecho errar de tus caminos, [y] endureciste nuestro corazón a tu temor? Vuélvete por amor a tus siervos, las tribus de tu heredad.

  5. Isaías 63:18c. 698 a. C.

    Por poco tiempo lo poseyó tu santo pueblo; nuestros enemigos han hollado tu santuario.

  6. Isaías 63:19c. 698 a. C.

    Nosotros somos [tuyos]. Tú nunca señoreaste sobre ellos, ellos nunca fueron llamados por tu nombre.

  7. Isaías 64:1c. 698 a. C.

    ¡Oh si rompiese los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes,

  8. Isaías 64:2c. 698 a. C.

    como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!

  9. Isaías 64:3c. 698 a. C.

    Cuando hiciste cosas terribles, cuales nunca esperábamos, y descendiste, se deslizaron los montes ante tu presencia.

  10. Isaías 64:4c. 698 a. C.

    Porque desde el principio del mundo no se ha escuchado, ni oído ha percibido, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en Él espera.

  11. Isaías 64:5c. 698 a. C.

    Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de [los que] se acordaban de ti en tus caminos (he aquí, tú te enojaste cuando pecamos), en ellos hay perpetuidad, y seremos salvos.

  12. Isaías 64:6c. 698 a. C.

    Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

  13. Isaías 64:7c. 698 a. C.

    Y nadie [hay] que invoque tu nombre, que se despierte para asirse de ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.

  14. Isaías 64:8c. 698 a. C.

    Ahora pues, Jehová, tú [eres] nuestro Padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos [somos] todos nosotros.

  15. Isaías 64:9c. 698 a. C.

    No te enojes sobremanera, oh Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad; he aquí mira ahora, pueblo tuyo [somos] todos nosotros.

  16. Isaías 64:10c. 698 a. C.

    Tus santas ciudades están desiertas, Sión es un desierto, Jerusalén una soledad.

  17. Isaías 64:11c. 698 a. C.

    La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fue consumida por el fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruidas.

  18. Isaías 64:12c. 698 a. C.

    ¿Te estarás quieto, oh Jehová, sobre estas cosas? ¿Callarás, y nos afligirás sobremanera?

  19. Isaías 65:1c. 698 a. C.

    Fui buscado de [los que] no preguntaban [por mí]; fui hallado de los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí.

  20. Isaías 65:2c. 698 a. C.

    Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos;

  21. Isaías 65:3c. 698 a. C.

    Pueblo que en mi cara me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y ofreciendo perfume sobre ladrillos;

  22. Isaías 65:4c. 698 a. C.

    que se quedan en los sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche; que comen carne de puerco, y en sus ollas [hay] caldo de cosas inmundas;

  23. Isaías 65:5c. 698 a. C.

    que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú. Éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.

  24. Isaías 65:6c. 698 a. C.

    He aquí que escrito [está] delante de mí; no callaré, antes retornaré, y daré el pago en su seno,

  25. Isaías 65:7c. 698 a. C.

    por vuestras iniquidades, y las iniquidades de vuestros padres juntamente, dice Jehová, los cuales quemaron incienso sobre los montes, y sobre los collados me afrentaron; por tanto yo les mediré su obra antigua en su seno.