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circa AD 48–96

Letters to the Churches

Paul and other apostles write to strengthen, correct, and encourage the scattered churches across the Roman world.

2,767 versículos · 21 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. Hebreos 11:34c. 64 d. C.

    apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de flaqueza, fueron hechos fuertes en batallas, hicieron huir ejércitos extranjeros.

  2. Hebreos 11:35c. 64 d. C.

    Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección; mas otros fueron torturados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección.

  3. Hebreos 11:36c. 64 d. C.

    Otros experimentaron vituperios y azotes; y a más de esto cadenas y cárceles.

  4. Hebreos 11:37c. 64 d. C.

    Fueron apedreados, aserrados, probados, muertos a espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y pieles de cabras, pobres, angustiados, maltratados;

  5. Hebreos 11:38c. 64 d. C.

    de los cuales el mundo no era digno; errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

  6. Hebreos 11:39c. 64 d. C.

    Y todos éstos, aunque obtuvieron buen testimonio mediante la fe, no recibieron la promesa;

  7. Hebreos 11:40c. 64 d. C.

    proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados sin nosotros.

  8. Hebreos 12:1c. 64 d. C.

    Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso, y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

  9. Hebreos 12:2c. 64 d. C.

    puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual, por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

  10. Hebreos 12:3c. 64 d. C.

    Considerad, pues, a Aquél que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que no os fatiguéis ni desmayen vuestras almas.

  11. Hebreos 12:4c. 64 d. C.

    Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.

  12. Hebreos 12:5c. 64 d. C.

    ¿Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige? Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor, ni desmayes cuando eres de Él reprendido.

  13. Hebreos 12:6c. 64 d. C.

    Porque el Señor al que ama castiga, y azota a todo el que recibe por hijo.

  14. Hebreos 12:7c. 64 d. C.

    Si soportáis el castigo, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no castiga?

  15. Hebreos 12:8c. 64 d. C.

    Pero si estáis sin castigo, del cual todos son hechos partícipes, entonces sois bastardos, y no hijos.

  16. Hebreos 12:9c. 64 d. C.

    Por otra parte, tuvimos a los padres de nuestra carne que nos disciplinaban, y los reverenciábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

  17. Hebreos 12:10c. 64 d. C.

    Y aquéllos, a la verdad, por pocos días nos castigaban como a ellos les parecía, mas Éste para lo que nos es provechoso, a fin de que participemos de su santidad.

  18. Hebreos 12:11c. 64 d. C.

    A la verdad ningún castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por él son ejercitados.

  19. Hebreos 12:12c. 64 d. C.

    Por lo cual alzad las manos caídas y las rodillas paralizadas;

  20. Hebreos 12:13c. 64 d. C.

    y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, antes sea sanado.

  21. Hebreos 12:14c. 64 d. C.

    Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

  22. Hebreos 12:15c. 64 d. C.

    Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios; no sea que brotando alguna raíz de amargura, os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;

  23. Hebreos 12:16c. 64 d. C.

    que ninguno sea fornicario, o profano, como Esaú, que por un bocado vendió su primogenitura.

  24. Hebreos 12:17c. 64 d. C.

    Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue rechazado, y no halló lugar de arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

  25. Hebreos 12:18c. 64 d. C.

    Porque no os habéis acercado al monte que se podía tocar, que ardía con fuego, y al turbión, y a la oscuridad, y a la tempestad,