Jesus
También conocido como: Jesus Christ, Immanuel, Emmanuel, Christ
Versículos que mencionan a Jesus
Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,
Y enseñaba cada día en el templo; pero los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.
Y no hallaban qué hacer, porque todo el pueblo estaba muy atento oyéndole.
Y aconteció un día, que enseñando Él al pueblo en el templo, y predicando el evangelio, vinieron los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los ancianos,
y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién es el que te ha dado esta autoridad?
Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Os preguntaré yo también una cosa; respondedme:
Y ellos razonaban entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os digo con qué autoridad hago estas cosas.
Y comenzó a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y la arrendó a labradores, y partió lejos por mucho tiempo.
Y Él mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito: La piedra que desecharon los edificadores, ésta vino a ser cabeza del ángulo?
Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temieron al pueblo.
Y acechándole enviaron espías que se fingiesen justos, para sorprenderle en palabras, y así poder entregarle a la potestad y autoridad del gobernador.
Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de personas; sino que enseñas el camino de Dios con verdad.
Pero Él, entendiendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?
Mostradme una moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.
Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César; y a Dios lo que es de Dios.
Y no pudieron prenderle en sus palabras delante del pueblo; y maravillados de su respuesta, se callaron.
Entonces vinieron unos de los saduceos, los cuales niegan que hay resurrección, y le preguntaron,
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este mundo se casan, y se dan en casamiento;
Y que los muertos hayan de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de Jacob.
Porque Él no es Dios de muertos, sino de vivos; porque todos viven para Él.
Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.
Y ya no se atrevieron a preguntarle nada.
Y Él les dijo: ¿Cómo dicen que Cristo es hijo de David?
Pues David mismo dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra;