Deuteronomio 32:19-38
19
Y lo vio Jehová, y se encendió en ira, por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas.
20
Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, veré cuál [será] su fin; pues son una generación perversa, hijos sin fe.
21
Ellos me movieron a celos con [lo que] no es Dios; me provocaron a ira con sus vanidades: Yo también los moveré a celos [con un pueblo] que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata.
22
Porque fuego se ha encendido en mi furor, y arderá hasta lo profundo del infierno; y devorará la tierra y sus frutos, y abrasará los fundamentos de los montes.
23
Yo amontonaré males sobre ellos; emplearé en ellos mis saetas.
24
[Serán] consumidos de hambre, y devorados de fiebre ardiente y de destrucción amarga; diente de fieras enviaré también sobre ellos, con veneno de serpientes de la tierra.
25
De fuera desolará la espada, y dentro de las cámaras el espanto; así al joven como a la virgen, al que es amamantado como al hombre cano.
26
Yo dije: Los esparciré lejos, haré cesar de entre los hombres la memoria de ellos,
27
si no temiese la ira del enemigo, no sea que se envanezcan sus adversarios, no sea que digan: Nuestra mano alta ha hecho todo esto, no Jehová.
28
Porque [son] una nación privada de consejos, y no [hay] en ellos entendimiento.
29
¡Oh, que fueran sabios, que comprendieran esto, que entendieran su postrimería!
30
¿Cómo podría perseguir uno a mil, y dos hacer huir a diez mil, si su Roca no los hubiese vendido, y Jehová no los hubiera entregado?
31
Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca: Aun nuestros mismos enemigos son de ello jueces.
32
Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos, y de los campos de Gomorra: Sus uvas son uvas ponzoñosas, sus racimos [son] amargos.
33
Veneno de dragones es su vino, y ponzoña cruel de áspides.
34
¿No tengo yo esto guardado conmigo, sellado en mis tesoros?
35
Mía [es] la venganza y la paga, a su tiempo su pie vacilará; porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura.
36
Porque Jehová juzgará a su pueblo, y por amor a sus siervos se arrepentirá, cuando viere que su fuerza se ha ido, y que no [queda] preso o desamparado.
37
Y dirá: ¿Dónde [están] sus dioses, la roca en que se refugiaban;
38
que comían la grosura de sus sacrificios, y bebían el vino de sus libaciones? Levántense, que os ayuden y os defiendan.
Settings