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Versículos bíblicos sobre Sin (1)

240 versículos · 2 aspectos

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  1. Pero una vez que tenían reposo, volvían a hacer lo malo delante de ti; por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos, que se enseñorearon de ellos; mas cuando se volvían y clamaban otra vez a ti, tú desde el cielo los oías, y muchas veces los libraste según tus misericordias.

  2. Y los amonestaste para que volviesen a tu ley; mas ellos fueron soberbios, y no oyeron tus mandamientos, sino que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá. Pero ellos dieron la espalda, y endurecieron su cerviz, y no escucharon.

  3. Los soportaste muchos años, y les amonestaste con tu Espíritu por medio de tus profetas, mas no escucharon; por lo cual los entregaste en mano de los pueblos de la tierra.

  4. Mas por tus muchas misericordias no los consumiste, ni los desamparaste; porque eres Dios clemente y misericordioso.

  5. Ahora, pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte y terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenida en poco delante de ti toda la aflicción que nos ha sobrevenido; a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, y a nuestros profetas, y a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.

  6. Pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo:

  7. Y nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes, y nuestros padres, no pusieron por obra tu ley, ni atendieron a tus mandamientos y a tus testimonios, con que les amonestabas.

  8. Y ellos, en su reino y en los muchos bienes que tú les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras.

  9. He aquí que hoy somos siervos, henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien.

  10. Y se multiplica su fruto para los reyes que tú has puesto sobre nosotros por causa de nuestro pecado. Y ellos se enseñorean sobre nuestros cuerpos y sobre nuestro ganado, como les place; y estamos en gran angustia.

  11. A causa, pues, de todo eso nosotros hacemos fiel pacto, y lo escribimos, signado de nuestros príncipes, de nuestros levitas, y de nuestros sacerdotes.

  12. Como yo he visto, los que aran iniquidad y siembran injuria, la siegan.

  13. Es cierto que al necio lo mata la ira, y al codicioso lo consume la envidia.

  14. Pequé, ¿qué te hago yo, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me has puesto como blanco tuyo, de modo que soy una carga para mí mismo?

  15. Si yo me justificare, me condenaría mi boca; si me dijere perfecto, esto me haría inicuo.

  16. ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.

  17. ¿Por qué escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi juventud?

  18. Sus huesos están llenos [del pecado] de su juventud, yacerán con él en el polvo.

  19. He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.

  20. De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

  21. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y en ceniza.

  22. Destrúyelos, oh Dios; caigan por sus propios consejos; por la multitud de sus transgresiones échalos fuera, porque se rebelaron contra ti.

  23. Se hundieron las naciones en la fosa que hicieron; en la red que escondieron fue atrapado su pie.

  24. Jehová es conocido por el juicio que hizo; en la obra de sus propias manos fue enlazado el malo. (Higaion. Selah)

  25. Con arrogancia el malo persigue al pobre; sean atrapados en los artificios que han ideado.