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Versículos bíblicos sobre Sacrifices
Versículos clave
ofrecerás con el novillo un presente de tres décimas de flor de harina, amasada con la mitad de un hin de aceite;
y de vino para la libación ofrecerás la mitad de un hin, en ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
Así se hará con cada un buey, o carnero, o cordero, lo mismo de ovejas que de cabras.
Conforme al número así haréis con cada uno según el número de ellos.
Y les dirás: Ésta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová; dos corderos sin tacha de un año, cada día, [por] holocausto continuo.
El un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás entre las dos tardes:
Mas el día del sábado dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, por presente, con su libación:
Es el holocausto del sábado en cada sábado, además del holocausto continuo y su libación.
Y en los principios de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un año sin defecto;
Y allí llevaréis vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, y vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, y vuestros votos, y vuestras ofrendas voluntarias, y los primogénitos de vuestras vacas y de vuestras ovejas:
Y si hubiere en él tacha, ciego o cojo, o cualquiera mala falta, no lo sacrificarás a Jehová tu Dios.
No sacrificarás para Jehová tu Dios buey, o cordero, en el cual haya falta o alguna cosa mala; porque es abominación a Jehová tu Dios.
Y éste será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero; darán al sacerdote la espalda, y las quijadas, y el cuajar.
Ofrecieron sacrificio a los demonios, no a Dios; a dioses que no habían conocido, a nuevos [dioses] venidos de cerca, que no habían temido vuestros padres.
Sólo a la tribu de Leví no dio heredad; los sacrificios encendidos a Jehová, el Dios de Israel, [son] su heredad, como Él les había dicho.
Y el Ángel de Jehová respondió a Manoa: Aunque me detengas no comeré de tu pan; mas si quieres hacer holocausto, sacrifícalo a Jehová. Y no sabía Manoa que Aquél [era] el Ángel de Jehová.
Y subía aquel varón todos los años de su ciudad, para adorar y ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde [estaban] dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.
Después subió el varón Elcana con toda su familia a ofrecer sacrificio a Jehová, el sacrificio de cada año, y su voto.
Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y trajese efod delante de mí; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel.
¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis presentes, que yo mandé ofrecer [en mi] tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?
Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová [tanto] contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención, que la grosura de los carneros.
Si tu padre hiciere mención de mí, dirás: Me rogó mucho [que lo dejase] ir corriendo a Belén su ciudad, porque todos los de su familia [celebran] allá el sacrificio anual.
Entonces cayó fuego de Jehová, el cual consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que [estaban] en la zanja.
Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿no se dará a tu siervo una carga de un par de mulas de esta tierra? porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni sacrificio a otros dioses, sino a Jehová.
Mas a Jehová, que os sacó de la tierra de Egipto con gran poder y brazo extendido, a Éste temeréis, y a Éste adoraréis, y a Éste haréis sacrificio.