Versículos bíblicos sobre Naboth: His murder avenged
Versículos sobre His murder avenged
Entonces Joram dijo: Unce. Y fue uncido su carro. Y salieron Joram, rey de Israel, y Ocozías, rey de Judá, cada uno en su carro y fueron a encontrar a Jehú, al cual hallaron en la heredad de Nabot de Jezreel.
Y sucedió que cuando Joram vio a Jehú, dijo: ¿[Hay] paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel, tu madre, y sus muchas hechicerías?
Entonces Joram volviendo la mano huyó, y dijo a Ocozías: ¡Traición, Ocozías!
Mas Jehú entesó su arco con toda su fuerza e hirió a Joram entre las espaldas, y la saeta salió por su corazón, y cayó en su carro.
Dijo luego [Jehú] a Bidcar su capitán: Tómalo y échalo a un cabo de la heredad de Nabot de Jezreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos en pos de Acab su padre Jehová pronunció esta sentencia sobre él, diciendo:
Ciertamente yo vi ayer la sangre de Nabot y la sangre de sus hijos, dice Jehová; y tengo que darte la paga en esta heredad, dice Jehová. Tómalo, pues, ahora, [y] échalo en la heredad, conforme a la palabra de Jehová.
Y viendo [esto] Ocozías, rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y lo siguió Jehú, diciendo: Herid también a éste en el carro. [Y lo hirieron] a la subida de Gur, junto a Ibleam. Y él huyó a Meguido, y murió allí.
Y sus siervos lo llevaron en un carro a Jerusalén, y lo sepultaron en su sepulcro con sus padres en la ciudad de David.
En el undécimo año de Joram, hijo de Acab, comenzó a reinar Ocozías sobre Judá.
Vino después Jehú a Jezreel: y cuando Jezabel lo oyó, adornó sus ojos y atavió su cabeza, y se asomó por una ventana.
Y cuando Jehú entraba por la puerta, ella dijo: ¿Le va bien a Zimri, que mató a su señor?
Entonces él alzó su rostro hacia la ventana y dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién? Y miraron hacia él dos o tres eunucos.
Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron abajo; y parte de su sangre salpicó la pared y los caballos; y él la atropelló.
Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver aquella maldita, y sepultadla, pues es hija de rey.
Y cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.
Y volvieron, y se lo dijeron. Y él dijo: Ésta [es] la palabra de Jehová, la cual Él habló por medio de su siervo Elías tisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel.